miércoles, 29 de abril de 2015

Pasado Indígena Grandes divisiones

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López Austin López Luján Pasado Indígena Grandes divisiones.pdf

ARIDAMÉRICA

En las regiones septentrionales, donde la aridez no permitió la transformación
protoneolítica hacia la agricultura, los recolectores-cazadores continuaron su antigua forma de vida durante milenios. 'Con la separación en 2500 aC de las sociedades nómadas y las agrícolas sedentarias se marca convencionalmente el nacimiento de Aridamérica y Mesoamérica. Dos mil años después, el vasto territorio aridamericano se verá disminuido probablemente por las avanzadas de los agricultores que penetran desde el sur a los actuales territorios de Chihuahua, Sonora, Nuevo México y Arizona. Surgirá así en el corazón mismo de Aridamérica una nueva superárea cultural: Oasisamérica.

Los contactos entre agricultores y recolectores-cazadores de las tres superáreas fueron intensos, ya pacíficos, ya antagónicos. Con frecuencia se produjeron relaciones de complementariedad entre ambos tipos de economía. Esto creó amplias y difusas franjas fronterizas en las que convivieron grupos de diferente organización social y en las que se generaron comunidades mixtas en economía y cultura. Las fronteras, además, variaron a lo largo del tiempo debido fundamentalmente a cambios en los regímenes pluviométricos.    Grosso modo, los avances y los retrocesos de los agricultores estuvieron determinados por las fluctuaciones de los límites de las zonas climáticas BShw (seco estepario cálido, con lluvias en verano) y CW (templado húmedo con lluvias en verano).
La colonización europea afectaría seriamente a los aridamericanos. El proceso expansivo iniciado en el siglo XVI significó la imposición del sedentarismo a algunos grupos nómadas; el acoso, que llevó a otros a regiones inhóspitas de refugio; el hostigamiento militar y el extenninio. Los gobiernos de México y los Estados Unidos continuarían con estas prácticas genocidas declarando una guerra abierta a los recolectores-cazadores.

Apesar de ello, a principios de este siglo el nomadismo no había
desaparecido por completo en nuestro país.
Paul Kirchhoff precisó el concepto de Aridamérica en 1954. Consideró entonces que esta superárea cultural se caracterizaba por la existencia de sociedades que vivían principalmente en regiones áridas y semiáridas, y que tenían upa economía en la qu.ep"~dominaba la recolección de vegetales
sobre la cacería. Incluyó también dentro de dicha superárea a pescadores y a recolectores que cultivaban de manera incipiente. Con base en estos criterios económicos, distinguía a los aridamericanos de 28'c


LAS GRANDES DMSIONES

otras sociedades nómadas del norte de América, por ejemplo, los cazadores
avanzados de las praderas, cuyo recurso principal era el bisonte. Kirchhoff estimó que en Aridamérica podían distinguirse nueve áreas: Centro de California, Sur de California, Gran Cuenca, Noroeste de Arizona,
Apachería, Baja California, Costa de Sonora y Sinaloa, Nórte de M~J.{ico y Sur de Texas.

Debemos aclarar, sin embargo, que la caracterización de Aridamérica es problemática. Esto se debe a que las sociedades recolectoras de las zonas áridas y semiáridas, a pesar de contar con fonnas econñmicas semejantes, poseían tr.,ldiciones culturales muy variadas. En comparación' con los pueblos mesoamericanos, no mantuvieron contactos tan intensos y permanentes entre sí,.suficientes para forjar una sólida tradicion común. Por si esto fuera poco, son muy escasos nuestros conocimientos acerca de buena parte de estos grupos. Tal es el caso de los coahuiltecos, los tobosos, los mansos, etc. A partir de los estudios de Kirchhoff no ha existido el debate científico que amerita el modelo de superárea cultural
aridamericana. Son prácticamente inexistentes los trabajos que lo critiquen, lo enriquezcan o lo modifiquen. Esto significa que, en tanto no se profundice en el tema, el modelo debe emplearse con precaución.

El territorio de Aridamérica es un mosaico geográfico. Pese a que la. aridez es su rasgo dominante, los paisajes de esta superárea comprenden montañas, mesetas, estepas, desiertos y costas. En términos generales, la vegetación oscila entre los pastos bajos, las xerófitas, las cactáceas y las coníferas. La variedad y riqueza de recursos cambia diametralmente de región en región. Por ejemplo, en ciertas zonas de California los espesos bosques de encinas proveían al hombre de bellotas y las costas le aseguraban una provechosa pesca de salmón. En contraste, y según lo registraron documentos antiguos, en épocas de penuria, los habitantes de los desiertos de Coahuila se veían obligados a comer tierra, madera y excremento de venado para engañar el hambre.

Aridamérica colindaba con sociedades Pertenecientes a seis diferentes superáreas culturales: en el sur con las civilizaciones mesoamericanas; en el oriente, en una pequeña franja, con los pueblos del Sureste de los Estados Unidos y, en un larguísimo corredor, con los cazadores de las Praderas; en el septentrión con los pueblos de la Altiplanicie y con los pescadores de la Costa Noroeste, yen su porción central con los cultivadores oasisamericanos. Sus costas eran muy extensas ,en el Océano Pacífico y en el Golfo de California; en cambio era reducido su litoral en el Golfo de México.


LAS GRANDES DIVISIONES 29


Ya nos hemos referido a la escasez de información acerca de los pueblos aridamericanos. Las fuentes para su estudio son, principalmente, la arqueología, los documentos_ descripti1als de la Colonia y los estudios c etnográficos modernos. En lo que toca a la arqueología, no se han llevado a cabo suficientes excavaciones sistemáticas y sus resultados no siempre han visto la luz. Esta situación es particularmente grave en México,
pues se ha privilegiado el estudio de las altas culturas de Mesoamérica en menoscabo de los grupos menos desarrollados del norte.

Por lo que toca a los registros históricos sobre los aridamericanos, su imprecisión contrasta notablemente con los documentos referentes a Mesoamérica. Existió una enorme incomprensión entre los europeos y los indígenas. Esto se debió a que casi todos los pueblos nómadas fueron renuentes a la dominación colonial, que los forzaba al sedentarismo; Con frecuencia los contactos se limitaron a enfrentamientos bélicos: Cuando' los occidentales reducían a los indígenas a las misiones, presidios o las minas, poco podían conocer de su anterior existencia nómada. Los evangelizadores, de quienes nos llega la mayor parte de la información, estaban cargados de prejuicios sobre aquellos hombres que no cultivaban la tierra, no tenían asentamientos permanentes y poseían muy limitados bienes materiales. Las descripciones etnográficas son, por lo regular, superficiales, generalizantes y poco precisas. Bajo los términos "salvaje" o "bárbaro" designaban sociedades diferentes en economía y fonnas de organización. El despr~cio a los recolectores-cazadores era ~ mayor en los aspectos religiosos y morales. No es de extrañar que las descripciones estén repletas de noticias que acentúan la inferioridad de los indígenas o que se limiten a listas de nombres de grupos cuya identificación es muy difícil en nuestros días. En resumen, nuestros conocimientos de Aridamérica a través de las fuentes documentales no cubren de manera sistemática y uniforme todo el territorio.

Gracias a la arqueología podemos obtener secuencias culturales posteriores al Cenoütico Superior en no pocas regiones de Aridamérica. A manera de ilustración mencionaremos a continuación secuencias de las
-á..eas del Norte de México, Baja California y la Gran Cuenca. Los antiguos habitantes del Norte de México pertenecieron a la denominada Tradición del Desierto, caracterizada por una permanencia cultural
de nueve milenios, en los que no parece que hayan existido cambios demasiado significativos. Las principales concentraciones humanas de dicha tradición se encontraban en las vertientes internas de la Sierra
Madre OcCidental, bien irrigadas y con relativa abundacia vegetal. Los traslados se hacían de los campamentos del somonte a las cuevas y abrigos de las tierras altas, en busca de los recursos estacionales.

Otros grupos, en cambio, permanecieron en zonas semidesérticas del altiplano, donde la situación era más difícil. Una parte sobresaliente de la alimentación de los hombres del desierto provenía de los agaves, los nopales, el mezquite, el pino y el abeto, a los que se sumaban otros muchos vegetales que proveían de frutos, bayas, raíces;y semillas. La explotación era posible gracias a las hachas de mano, metates de laja y martillos de piedra con los cuales los hombres del desierto cortaban, trituraban y obtenían las duras fibras vegetales necesarias para la producción de sandalias, redes para pesca y carga, bolsas y mecapales. Los guajes eran ya en esa época un importante recurso para el transporte del agua. En cuanto a los instrumentos de caza, los hallazgos más importantes son los de las zonas altas de la Sierra Madre. A juzgar por la escasez de puntas líticas de proyectil, es de suponer que era frecuente el uso de varas con puntas agudas endurecidas por el fuego. Se han encontrado dos tipos de propulsor de dardos. Por otra parte, puede pensarse que para la captura de las presas se usaban el bastón largo para hurgar en las madrigueras de los roedores, la maza y la trampa. Un invento cambió fundamentalmente las técnicas de caza y aumentó los recursos del hombre: hacia el año 2000 aC se utilizaban ya el arco y la flecha.

Las excavaciones arqueológicas en Coahuila han permitido dividir la historia arcaica de la región en tres complejos, cuyas fechas es sumamente difícil precisar. El primero, denominado Complejo Ciénegas, queda fuera del periodo estudiado, pues comprende de 8000 a 5000 aC. El segundo es el Complejo Coahuila, que va de 7500 aC a 200 dC. En este tiempo se produjeron considerables trastornos climáticos de desecación.

Los cambios debieron de obligar a los hombres del desierto a responder con prácticas específicas: se ha supuesto un aumento en el radio del nomadismo y una mayor explotación de las plantas productoras de fibras largas. Los asentamientos cambian a las bocas de los cañones y a los sitios próximos de las planicies aluviales. Los complejos Jora y Mayrán (200~1500-d.c.).difieren del anterior en algunas particularidades de los artefactos; pero hay una continuidad en sus funciones.

   Los estudios arqueológicos en Baja California permiten dividir la península en tres zonas culturales. La septentrional estuvO vinculada con el suroeste de Arizona y la cuenca baja del Río Colorado. Hacia 800 dC los cucapás adoptaron la economía agrícola y produjeron cerámica.
   La zona central, la más extensa de la Baja. California, corresponde al complejo Comondú. Abarca el desierto central y las sierras de San Francisco y de la Giganta. Los contrastes bióticos fueron sumamente favorables para recolectores, cazadores y pescadores. El consumo de frutos y semillas duras dejó como testimonios metates y ganchos de madera para la colecta de pitahayas. Se encontraron asimismo objetos de fibras duras, principalmente cestería y sandalias; pipas tubulares de piedra y táblas con dibujos que, por analogía, se les atribuye un uso ritual. El" I rasgo más distintivo de los pueblos de la zona central son los petrograbados y las pinturas rupestres. En la Sierra de San Francisco han sido reportados hasta la fecha más de 250 sitios de este tipo. Los petrograbados son, en su mayoría, geométricos, aunque los hay naturalistas, en forma de animales (venados, liebres, lagartijas, etc.) o de hombres, ya el cuerpo completo, ya pies o manos. En cambio, en las pinturas dominan las figuras naturalistas, tanto humanas como de borregos cimarrones, pumas, mantarrayas, ballenas, leones marinos y otros animales. Es interesante observar que estas últimas representaciones son dinámicas, mientras que las antropomorfas son estáticas. Los seres humanos están divididos longitudinalmente en una mitad roja y otra negra, lo que posiblemente se refiera a concepciones duales relacionadas con el cuerpo humano. Las investigaciones del equipo dirigido por María de la Luz Gutiérrez en Cueva Pintada, Baja California Sur, han obtenido fechas de radiocarbono que van de 2350 aC a 1480 dC, lo que puede dar una idea de la asombrosa dimensión temporal de estas prácticas pictóricas.
   La tercera zona cultural bajacaliforniana se localiza en el extremo sur. Recibe el nombre de Cultura de las Palmas. Como la anterior, posee gran diversidad ecológica (serranías, planicies y playas) y abundan en
ella los petroglifos. Han aparecido durante las excavaciones lanzadardos de madera,.recipientes de. corteza de palma y espátulas de hueso.
   La historia precolombina de la Gran CuenCa se divide, según Jesse D. Jennings, en cinco grandes periodos, dos de los cuales pertenecen a la época que aquí estudiamos: el Arcaico Medio (2000 aC-500 dC) y el Arcaico Tardío (500-1700 dC). En términos generales, durante estos 3700 años poblaron la zona recolectores nómadas que se alimentaban desemillas de gramíneas, tubérculos, nueces, frutas, así como de la fauna mayor y menor de la región. Se trata de pueblos que carecieron de animales domésticos, de asentamientos permanentes y de horticultura. No obstante, a partir de 400 dC, en la mitad oriental y el suroeste de la Gran Cuenca, que tiene como centro el actual estado de Utah, los recolectores modificaron su economía hacia una agricultura más o menos sedentaria. Así surgió la Cultura Fremont. Es casi seguro que dicho cambio fuera inducido por los anasazis de Oasisamérica, si bien la Cultura Fremont nunca alcanzó la complejidad de sus vecinos del sur debido a la falta de recursos del área. Esta cultura concluyó hacia 1300 d.C. tal vez por una transformación climática, y en toda la región hubo un retorno a las formas de subsistencia típicamente aridamericanas.

La información más rica sobre las sociedades de Aridamérica data del momento de contacto con los europeos y procede, pese a sus deficiencias, de las descripciones documentales. Para simplificar la exposición, seguiremos a grandes rasgos la división en áreas propuesta por Kirchhoff.


Las áreas del Centro y del Sur de California
Las áreas del Centro y del Sur de California fueron escenarios excepcionales por la riqueza de los recursos.natural.es. En este dilatado territorio, habitaron sociedades de muy distintos orígenes, que hablaban cerca de cien lenguas diferentes. La densidad de población fue alta en comparación con la de las demás áreas aridamericanas. Cada grupo ocupaba un territorio específico en el que desarrollaba una actividad particular. Esto permitió una convivencia pacífica basada en un comercio intenso en el que discos pequeños de concha y las columelas recortadas de los caracoles fungían como bienes de cambio. Entre los yuroks y los hupas la posición social dependía de la riqueza acumulada por cada individuo. Existió la éstratificación social y se conoció la esclavitud. Los californianos del centro y el sur fueron prósperos no por el cultivo, sino por su magnífica adaptación' al medio. La bellota constituyó su principal recurso alimenticio. Para su aprovechamiento y, sobre todo, para eliminar el ácido tánico que contiene en alta proporción, era necesario un proceso que incluía la molienda, el lavado, el secado y la torrefacción. Con la harina de la bellota elaboraban gachas y panes. Además, producían miel a partir de la savia del pino sacarino. En las costas del Pacífico capturaban abundantes peces y mamíferos marinos. Incursionaban en altamar en botes de madera, muy diferentes éstos a las balsas de tule que utilizaban en lagos y ríos. Durante los inviernos, los californianos suspendían sus desplazamientos para establecerse en verdaderas aldeas compuestas por chozas de materiales perecederos. De tres a 30 aldeas constituían lo que los especialistas han denominado un tribelet, unidad social que usufructuaba un mismo territorio bajo el débil gobierno de un jefe.

La cestería da un sello característico a estas sociedades. Se afirma afirma que ningún pueblo ha alcanzado la maestría de los californianos en la fabricación de canastas. Los pomos descuellan por sus finísimas creaciones, principalmente en las piezas de delgadas fibras adornadas con cuentas y plumas de colibríes, pájaros carpinteros y otras aves. En materia religiosa, los antiguos alimentos del centro y el sur de California, al igual que algunos de sus vecinos buscaban el contacto individual con sus divinidades por medio de las visiones. Éstas con frecuencia eran provocadas por la ingestión de las semillas de Toloache (Datura Stramonium). La mitología era compleja y en ella destacaba la figura del coyote, astuto personaje que causa los males y las imperfecciones del mundo. Dentro de estas ricas concepciones del cosmos, se encuentra la creencia de los gabrielinos de la posibilidad de supervivencia de los hombres de moral
recta, que tras la muerte ocupaban su lugar en el cielo en forma de estrellas.


El área de la gran cuenca

Al este del rico suelo californiano, más allá de la Sierra Nevada, se extiende el área conocida como la gran Cuenca, contrastante por su escasez de recursos es un territorio árido, impropio para el cultivo. Sus pobladores - utes,paiutes, shoshones, entre otros- vivían diseminados en una inacabable sucesión de montañas. La pobreza de una vegetación de hierbas, arbustos y árboles de climas extremosos y secos apenas permitía la subsistencia de pequeños.grupos familiares. La hostilidad del medio explica que shoshones y paiutes tuvieran la cultura más precaria entre todos los indígenas norteamericanos. De ahí que los shoshones fueran conocidos como "excavadores de raíces". En la Gran Cuenca la actividad económica primordial era la recolección de piñones. Durante el otoño se acumulaban éstas y otras semillas en cuevas y
abrigos rocosos, lugares donde, más tarde, el hombre se refugiaría de las inclemencias invernales.
   Si bien es cierto que en el norte y el este de la Gran Cuenca podían cazarse alces, osos y bisontes, lo normal en el resto del territorio era la capde especies menores: topos perros de las praderas, pájaros y
ratas. Ente las técnicas cinegéticas, se acostumbraba envenena~r las fechas con ponzoña de víboras de cascabel vísceras podridas y jugos tóxicos de algunas plantas. Sin embargo, había métodos mucho más sencillos y habituales, como los círculos de fuego para acorralar y tostar chapulines. Las familias se concentraban en épocas propicias para la actividad colectiva, por ejemplo, cuando realizaban batidas de antílopes. -No había tribus en sentido político, sino pequeños grupos que reclamaban, cada uno, una comarca como territorio propio.

El área del Noroeste de Arizona
Al suroeste de la Gran Cuenca, en la esquina noroeste de Arizona, vivieron tres habitantes hablantes de lenguas yumanas: los havasuipáis; los yavapáis y los walapáis. Se trata de pueblos geográfica y culturalmente intermedios puesto que habitaron entre la Gran Cuenca y Oasisamerica. En un ambiente similar al de la Gran Cuenca, practicaban la recolección-caza durante el invierno y un cultivo incipiente a lo largo del verano. En esta forma, en los meses fríos, basaban su alimentación en carne de venado antílope y conejo además de piñones, nueces, semillas de girasol, gramíneas silvestres y agave cocido.Durante los meses cálidos vivían de las cosechas de maíz, frijol y calabaza. La cultura propia del área Noroeste de Arizona también presenta rasgos híbridos. Sus habitantes poseen tecnología y artefactos prácticamente iguales a los de los paiutes de la Gran Cuenca, pero, al mismo tiempo siguen creencias y prácticas rituales de los hopis, sus vecinosoasisamericanos. Por si fuera poco, estos yumanos recibieron influencias de los californianos y de los apaches. Estos últimos y los yavapáis poseían el mismo tipo de organización matrilineal.


La Apachería

En los estados de Sonora, Chihuahua y Coahuila, ya en las postrimerías del sioglo XIX los apaches libraban las últimas batallas frente al ejército mexicano para defender su forma de vida nómada. Lo mismo ocurría al norte; en Arizona, Nuevo México, Colorado, Oklahoma y Texas, donde el gobierno de los Estados Unidos estaba a punto de reducir a estos grupos en estrechas reservaciones. La imagen popular de los apaches dista mucho de la realidad Su carácter beligerante, por ejémpló, fue un producto tardío del empuje de la expansión del mundo occidental. A diferencia de los hombres de las Planicies, su cultura no estaba marcada por el signo de la guerra. Es cierto que los apaches se caracterizaron por las correrías, el pillaje y sus habilidades en la batalla, pero sus tradiciones no estaban estructurada por el ejército guerrero y la busqueda de trofeos humanos.

   Hacia 1300 d.C. los apaches formaban un sólo grupo lingüístico. Eran pueblos atapascanos cuyo origen se remonta muy al norte, a la cuenca del, río Mackenzie. Ya establecidos en, el sur, se dividieron en siete tribus; chiricahuas, jicarillas, kiowas, mezcálerós, apaches occidentales, lipanes y navajos, Con excepción de los Hpanes, pertenecientes a los grupos de las Praderas, y de los navajos, incorporados a las culturas oasisamericanas, los apaches se dedicaron principalmente a la caza de venado, antílopes, a la recolección de agave, yuca, girasol y diversas gramíneas. Como la de muchos otros pueblos indígenas, la economía apache se benefició con la adquisición del caballo en el siglo XVII. Las labores cotidianas están diferenciadas; Mientras que los hombres consagraban casi todo su tiempo a la cacería.Correspondían a las mujeres las faenas de recolección, el cuidado de los niños, preparación de las pieles, confección de la ropa y construcción de la casa. Sin embargo, el hombre se encargaba de la recolección del agave y la mujer participaba en la caza del conejo.
   La unidad básica era la familia con residencia matriarcal. Cada familia habitaba en conjuntos de casas cuyas características dependían de la ubicación estacional del campamento: en las llanuras vivían en tipis, las conocidas tiendas cónicas de varas cubiertas con pieles; en las tierras altas construían el wickiup cobertizo semiesférico de ramas y hierbas. Como en la mayoría de las sociedades recolectoras-cazadoras; la dirección del grupo estaba en manos de un.jefe elegido por sus cualidades personales. Cuando perdía sus facultades con la vejez, el jefe era sucedido por otro que no necesariamente era su pariente.
   En la vida apache había momentos rituales de gran trascendencia, entre ellos la entrada de la mujer a la pubertad, paso señalado con la danza del amanecer. Otro momento importante para la comunidad era la muerte de uno de sus miembros. Tras cuidadosas ceremonias funerarias, el cadáver era llevado a un paraje distante, pues temían el regreso nocivo del alma. El rito pretendía encaminar al muerto a su entrada al inframundo, por el norte, para que iniciara un viaje que duraba cuatro días. La mitología apache era muy rica. Destacan en ella dos héroes culturales, uno asociado al agua y otro al fuego y al Sól.Uno de sus mitos más conocidos describe el juego de pelota entre los animales benéficos y los maléficos. El desenlace originó la derrota de la oscuridad perene y produjo la alternancia de la luz.

El área de la Baja California

La Baacalifornia ha sido considerada por los especialistas como un cul-de-sac. Se supane que en éste callejón geográfico penetraron desde el norte sucesivamente pericúes, guaicuras, cochimíes y otros grupos. Los primeros recorrieron toda la península para ocupar al final el extremo sur. Los guaicuras, que pertenecían a una familia lingüística distinta a la de sus predecesores, se establecieron desde el arroyo de Todos Santos hasta la mitad de la Sierra de la Giganta. Allí comenzaba el extenso territorio cochimí, que comprendía, en el norte, la Sierra de San Pedro Mártir. Los cochimíes hablaban una lengua yumana. En el extremo norte de la Baja California se establecieron grupos como los paipáis, los kiliwas, los kumiáis, los diegueños y los cucapás, la mayor parte de los cuales también eran de filiación yumana.
   Con excepción de los cucapás, los bajacalifornianos no practicaban la agricultura. Explotaron el medjo de la misma forma que lo hicieron las sociedades remotas de las cuales nos habla la.arqueología. Evangelizadores y navegantes describieron pescadores que se aventuraban en las aguas marinas sobre balsas de haces de cañas con el fin de capturar peces y mamíferos acuáticos, y quedaron sorprendidos por la pobreza de hombres y mujeres casi desnudos, que se movilizaban llevando todas sus pertenencias a cuestas; arcos y fechas, bateas, aleznas de hueso, anzuelos de caparazón de tortuga, palos para encender el fuego, tabaco, redes de fibra de maguey, etc. También sabemos por ellos que estos recolectores de pitahayas y cazadores de venados, conejos, lagartos y culebras, vivían en "rancherías" compuestas por unas cuantas viviendas de materiales deleznables.

Entre las costumbres de dichas sociedades, es interesante mencionar la ceremonia,de redistribución de las pieles de venado obtenidas a lo largo de un año. Los cochimíes celebraban la fiesta del cabet, extendiendo como alfombra todas la pieles de la comunidad y al final las repartían entre las mujeres, para .que confeccionaran prendas de vestir.Este mismo grupo es conocido por dividir el año en seis periodos, caracterizados tanto por los distintos recursos estacionales como por particulares fiestas religiosas. Una de las creencias mejor difundidas a lo largo del área de la Baja California era que un enviado del dios celeste se había hecho presente en la superficie de la tierra sembrando las pitahayas, componiendo los esteros y enseñando a los hombres cómo explotar su entorno.

El área de la Costa de Sonora

Del otro lado del Golfo de california, en la costa del actual estado de Sonora, así como en las islas del tiburón y san Esteban, se asentaron los seris. Este grupo hablante de una lengua de la familia hocano coahuilteca, es bien conocido no sólo por documentos del siglo XVII, sino por los datos recientes, ya que hasta mediados de.nuestro siglo mantuvieron muchas de sus costumbres nómadas. El medio desértico costero del área los proveía de una rica variedad de especies vegetales y animales; no era propicio para el cultivo puesto que carecía de corrientes de agua superficiales. Sin embargo, los seris consumían el maíz. que trocaban por pieles de venado y sal con sus vecinos agricultores. Uno de los alimentos primordiales era la carne de caguama.
   Expertos navegantes, los seris constuían balsas con tres haces de carrizos y puntas hacia ambos extremos. Tanto en la caza como en la pesca se valían de arcos de hasta dos metros de altura. Fueron también expertos fabricantes de canastas de tejido fino que actualmente reciben el nombre de caritas.

El área del Norte de México
El área conocida como Norte de México es la más compleja de las mencionadas por Kirchhoff. es un ancho corredor que abarca el altiplano mexicano y las llanuras costras tamaulipecas, Ocupa territorio en su mayor parte semiárido, de 11 estados: Nuevo México, Texas, Chihua, Coahuila, Nuevo León, Tamauiipas, Durango, Zacatecas, Guanajuato, San Luis Potosí y Querétaro. En esta inmensa extensión vivieron muchiísimos grupos entre los que destacan janos, cocomes, sumas, jumanos, conchos, coahuiltecos, cacaxt:es, tobosos, laguneros, guacchichiles, zacatecos, guamares y pames. Se trata de pueblos cuya filiación lingüística es mal conocida y cuyas economías difieren mucho entre sí. Así, por ejemplo, encontramos recolectores como los tobosos, cazadores como los guachichiles, pescadores de aguas dulces como los laguneros, cultivadores incipientes como los conchos y cultivadores más desarrollados como los sumas y los jumanos.
   Debemos aclarar que algunas de estas sociedades son tan desconocidas que es incierta su .adscripción a la tradición aridamericána. La ignorancia de los grupos del área Norte de México hizo que desde los albores de la Colonia se les llamara "chichimecas", nombre que ya desde la época prehispánica era inpreciso. Este término designa pueblos de características económicas, étnicas y culturales diferentes que eran originarios
de la región mencionada.
   Sin pretender lizar, 11}~l!cio~~l!}9~.-ªlgunasde las costumQ~s cbicHjmecas.descritas._enJ~ºs:.U!!!~_I!~q.~.5EI2!?_iales. En su mayor parte, las sociedades del área tenían una economía fuiidamentada en la re-
c~L~~ci~~..~e ~~i~t;i~j~J.91?~r.~.~~·mezquItes, agaves~-:FüEerculOsy yucas
est,!~an entre las preferencias alimenffaái· Dé ros··nopales' aprovecnabáO
pencas, floresy ~!!ªi. Lasj)e~ca-s=ªebidamente'cortadas, 'sel'Vfrn taffiD%~~~-ci'"ñ.:l~!~~}1?!..ente.s.~J.íg\lidos·:'·EI jugo'°cle-fUna sustitUía"¡¡Cagua en épocas y lugares secos; cocido y fermentado, adquiría propiedades alcohólicas. Las vainas del mezquite, incluidª~_§.l!~..§..eJnm~s, se secaban y.--molíanpara.prQ¡(1Kirll~qiie-secºns.uo:úan...e.D..p_Qlvo··o'eñrpscas d...e.j2ªJlqu.e.teníanJacua1id.ad.de....conseOlar.se_d.uIªn!~.l1.!~,~es. EI-'!gave era,..§!!!..Q'.:!..c!hl!!..planta-c-en-.me.not..desp...erd!.<;io. Al c2..cer.s.~ sus pencas' y s~§,.f.º&'Q.llo~_.en.hQt:no.s..~os, .se convertían en el duiceconoCido
como mez.caL. Las rfl!~~~~,.~n:ie.=¿QmIaíi '~Q.ddªs.).~ª $ªyi(i se b~pí.a comg~g-~!.~i~L9.'Jerl1!~I1!~~..!,.<:!?.f.!l.o'p~"~{~:~~.~el
COI) lª$. .fibr:::l.~ m<l.8.l!.~se m~.Il:ufa.~E~ra1?~.~.~~!a.~.Y _cordel~s,. y <;o.~ las es.pinas se elaborap'!!
l.a,.gJJjas. Una planta no sólo consumida, sino también exportada a Mesoamérica, era el peyo.te. Sus efectos alucinógenos servían a los chichimecas
para prédecir la suerte en las batallas. Aunque la caza del
vc:.Il.ado~ra im~ortat;l;~~L!~..~!i!!1~g!.~Si9.~,.~~p'e.I?-<:lí.<l_I?i:i.~"ge@~II!?:~'-liebre
§., cQn~jQs. CQºoII).i~e.s. ..ar.diJl.a§~Jªr.ta~s.~,gu§.ano.sy:•.eI1.~1 cjl§9 de los l<lg~.mer<?s.Lde p~sca~~s Y':lY-~~ laC1}.§,tr.es. "
Tanto en la época prehispánicasºmQ.. dur.ante.la..co1.ania.lQ~.ch~f.!üme~
ª~f!-i.~[~~-céíebrª.:Q9Li\,l~,dei¡;r.~?;ª.C;Q1H~1..arw-Y.J,!_flechao De hecho, fueron ellos quienes introdujeron estas armas. al. t~rritQao' mesoameriC
ª"l1(). ManejabaiiOaélemasla-s-'noaváJ'a~'~d~ -Ooped~;~~l,· la~ mac~nasOo y *las hondas. En las expediciones de caza'uimiabañ~iañto"ra~teéñIéa"del ojeo como los disf~~~~lU::.Qn..~ahe.zªs'o<i'.V~.!},i!~9,y.~1. ~e~~amo. Cuando un grupo de caza mataba una presa mayor, la piel se adjudicaba al cazador que había dado en el blanco y la carne se distribuía entre las familias de tod.9~.los participantes. La fama de los chichimec~s como experimenta:: dqs.Ooguerreros trasciende hasta-ñuestros'días; laffil5ién'su crueldad:'Ios documentos coloniales se'rcl1eren'a'las flechas"envenenadas, a los asahü¡; f'ugacés, a las erilboscadas;a:lá evisceración de lo~ cautivos y al usó' ~ hs ~alotas como tro.feos q~.. guerra,en los que acostumbraban beb.~t-Las guerras daban lugar a una particular estructuración social. En los tiem40
LAS GRANDES DIVISIONES
pos de paz, l;:¡,s..bandaschichimecaspermanecían atomizadaSipefO;-€n Q¿ª-sjÓnde-_conflictos.ifltefgrupaleSQjD~erétnicos,la~ bandas se aglutinaban
eflYe"rdaderas«cQnfederaciOl}~scon mando unitario. ----.". ...-¡;;-concepciones religiosas de e~t~s sociedades se conocen vagamente.
Sabemos, por ejemplo, que ~nculto a los as!!<!s.Jmontes, Cllev
ª~¿rboles y animales. Al parecer no fuerOIl~OmJ.IDe5.J.as---imágenesde los dioses~Tas prácticas terapéuticas inchli~i~ las sangrías y la aplicación de botones de fuego para evitar el dolor de los miembros afectados. Debido a su situación de vecindad con Mesoamérlca, los recolectorescazadores
del Norte de México establecieron múltiples relaciones de intercambio
que PfQQ!fi¡y:ºnJasrecíprocasjnfl]!end4lS..-GUltum~.
Los flujos comerciales llevaban de norte a sur pieles, turquesa y peyote; en sentido
inverso, granos, cerámica, textiles, metales y adornos.
El área del Sur de Texas
La última área mencionada por Kirchhoff es el Sur de Texas, territorio
/'"-._;--<0
cqbje!tQPQrpantanos y estuarios donde proliferaban lotos," bambues,
l~.&1JmiJm~ªs.JQ~'t'ra~~ tortugas,peces,rñarsopas;-é-ocodriIos,ve'ñad6s~bis
º--nt~u J?~c.-ªI!~S:-'Eñeste-fértil es"ceñarlo,lOs karanki.~~~ -setrasEidaban
de._T.J!1..f-ª!!11?ªm-ento a otro~l;lp~siitados alos ciclos de l~-~at\iraleza. Álvar Núñez Cabeza de Vaca, quien'c'ünoCió a'fondo a -¡os kirankawas, cuenta que en otoño consumían raíces acuáticas; en invierno, cuando dichas raíces se habían endurecido, se mudaban a zonas ricas en moluscos
y, tiempo después, cambiaban de emplazamiento a sitios donde las zarzamoras ya habían madurado. Entre las pes.:_uliatidade.s_<:l!lturales de este grupo, s_e._e.nc.lle~tiGaeiéfHie--p€-ffoslIllldo~Ji~raborF ción de ceD!mica.rec.ul?j~-ª's-'on.s.,~ap.92.<:.>te,el gobierno compue~to-por dos jefes (uno PªI:.ªJ.<LPaL.y:..otro para lagu~rGl) y la acepfación-llana de las relaciones homosexuales. ' "
",.•,...~-._~.-_.-----~-~-OASISAMÉRICA
De las tres superáreas culturales del México prehispánico, Oasisamérica ~~_!!Lm-a ,egfº~!!1:ª.tse. Su origen tiene lugar 2000 años después de la separación de Mesoamérica y Aridamérica, es decir, hacia 500 aC. Como
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I I I r I I I -_.1 ---"' I 1 r r !--. , r r I --I-
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I I, I ,. , /' \ I -,MOGOLLóN \ , ePaquimé I • ClIeva de la OllaI I .' . Cuarenra Casas 7 / I I , \ \ \ \ \ \ \ \ , I I I I I I \ \ \ MAPA 1.2. Oasisamérica y SUS áreas culturales
43
LAS GRANDES DMSrONES
o
lkm I ( I I I I •Spruce Tree House MAPA 1.3. Cañón del Chaco y Mesa Verde ~~-z
mencionamos anteriormente, algunos pueblos aridamericanos practicaron
el c~ltivo como una actividad complementaria. Muchos de ellos, pertenecientes a la llamada Tradición del Desierto, fueron dependiendo cada vez más de las plantas cultivadas hasta convertirse en verdaderos agricultores. A diferencia de los mesoamericanos, estas nacientes sociedades
agrícolas se enfrentaron a un medio adverso por su sequedad, en el que sólo en oasis o en zonas donde se empleaban los sistemas de irrigación se garantizaba la prosperidad de los sembradíos. La construcción
de las obras de riego hizo que la expanSión del territorio oasisamericano
fuese muy gradual y difícil. Algunos grupos la adoptaron en fechas tan t~rdías como 600 dC, y todos siguieron apoyando fuertemente
su economía en la recolección y la caza. .
En el momento de máxima expansión, Oasisamérica ocupaba lo que hqy día se conoce como Suroeste de los Estados Unidos y N'0roeste de M.é,uco: la mayor parte de Útah, Arizona y Nuevo MéxicoiPorciones imrOxUnt~
sde Colorado, Sonora y Chihuahua, así co~o extensiones me~Q: res_de California, Baja California y Texas. En términos generales, éste es un ~erritorio semiárido y de clima 'extremoso. Las precipitaciones son ~ S;~~~ y se dan en forma torrencial en pocos meses del año. Kirchhoff
.bautizó esta superárea cultural ,a partir de la existencia de pequeños oflsis donde se concentraron algunas de las grandes poblacioneS: ....,--'--.Las
~~cavaciones de Bat Cave, Nuevo México, exhumaron las evidencias
más antiguas de maíz (prechapalote) y calabaza en Oasisamédca. Sin embargo, el fechamiento es muy incierto, y los especialistas debaten sobre su edad entre 3500 y 1500 aC. En capas sup~rjores de la misma cueva,
anteriores a 500 aC, aparecieron restos de maíz chapalote, naltely teocinte. A raíz de estos hallazgos se desataron polémicas en torno al origen endógeno o exógeno de las plantas domesticadas y de la agricultura oasisamericanas.
En relación con las primeras, predominan en la actualidad opiniones autorizadas que coinciden en afirmar que todas fueron intro:
ducidas desde Mesoamérica, con excepción del frijol tepary (Phaseolus acutifolius). En cuanto a la agricultura, también es generalmente aceptado
que procede del sur. En efecto, el paso abrupto de ta' inexistencia de la agricultura a la agricultura compleja, con extensas redes de canales, únicamente se explica como una importación tecnológica. La ruta propuesta
es el largo corredor de sociedades sedentarias que habitaron la Sierra Madre Occidental. Los especialistas proponen el mismo camino para la alfarería. Aunque no hay un prototipo mesoamericano de la c~--
44 45
LAS GRANDES DMSIONES
rárnica más antigua de Oasisamérica, que data de 300 aC, es probable
que derive de las tradiciones de Zacatecas y Durango.
A pesar de que las plantas cultivadas, la agricultura'Y la cerámica llegaron
muy probablemente desde Mesoamérica, las sociedades oasisamericanas
adquirieron con el paso de los siglos un carácter propio. Grandes
culturas como la anasazi, la hohokam y la mogollón imprimieronu71seITü-
pe"cuHar"en"IosáfidOs"paE;ajesseplentrfüñaTes-con sus sistemas
d~control del ªgy~i_~~I~~~i~.~~~·~t~s;leffiiz~:~esas
y camellones
transformaron el desierto. En_!º~~~_.~~LL4S-.mese.tas_}:JQ.~-ªfantílados._
seerrgieron·pQt.~ICl_~~s>~y~,:,ieºpasmglt[ªmijiares de vari2~..l?isos:Extensos
y nume~~~q§.G!minosenlazabaa·@fitonees los centres-de..podercon
lªs comunidades dependientes.
AJ2.<i!Cir de 500 dC y ha~tCl~Lcn.lapso de sus grandes centros, Oasisamérica
incrementQ:JQS inter.cWlbips"couJas...dis.taptes sociedades mesoamericiñas.
-s~-"supone que los principales contactos hacia el sur se entablaron con los pueblos de Guanajuato, Michoacán, Jalisco y Nayarit. Es necesario hacer hincapié aquí que las relaciones entre ambas superáreas
fueron fundamentalmente comerciales. Así1o-p~ne~ de rrutnifiesto en-ºª~sa1l}~ricalQs.háJi;zgQS·de'c~,~~Cl.beles de cobre, mosaicos de pirita y esqueletos de guacamayas, yen Mesoamérica, de la preciada turquesa del norte. Con_clJliijº_.<;:_º.m~[~jararribaron también a Oasisaméricatradi-" ciones religiosas m~~0'!-l11edcanas qll:~-~~ descubren en la proliferacióq d~ moo.tic410s ütual~s .):'" de qlQ~hª§.de juego de pelota. Las influencias fueron recíprocas, pero siempre se mantuvieron autónomas y vigorosas las culturas septentrionales.
En gran medida, la preservación de sus peculiaridades se debió a la enorme distancia entre los núcleos de ambas superáreas culturales y a la presencia intermedia de grupos sedentarios que no alcanzaron la complejidad de sus vecinos del norte y del sur. Esto ha puesto en dificultades
a los especialistas que pretenden fijar de manera precisa las fronteras
entre Oasisamérica y Mesoamérica. ~ sucesión de_p~blºs.;1-w:icultores.
a.-kLlargQQ~_.la._Sj~rg"Mª_4r~.Off.Lg~lJJal.
...CQIDO los huicholes, caras, tepehuanes y tarahumaras, marca una dílatadatransición entre las do~ supeclreái'Por otra parte; los oasIsamericanos ~~t~bIecie~oncónta~_
tO~_l11~.$·Tnl:emº~Y-Jrecuentes con sus vecinos recolectores-cazadores. Como vimos en páginas anteriores, habitaron en las franjas fronterizas con Aridamérica sociedades de tradiciones y economías intermedias. Oasisamérica se erigió en una unidad histórica por derecho propio. La coexistencia secular de sociedades con diferente nivel de desarrollo forjó
LAS GRANDES DMSIONES
una tradición' básicamente homogénea,.pero con fuertes peculiaridades regionales. Pueden reconocerse en forma nítida diversas áreas de fronteras
'Oscilantes. A principios de nuestra era, las sociedades de agricultores
que habían surgido de la Tradición del Desierto comenzaron a diferenciarse entre sí. Entre las ¡:>ropuestas...d.e..diYislóJJge ()asisamérica se encuentra la que hiéieraPau(IGrcfiJioTf"eñ"i954:Basadoenla situa~ ciónhistórica dclsiglo XVI eiabor6 lmm6oéío-cie'-siet~á~eás~"ljiñaios pueblos.llablant~.~._º~.tan~~Q9i. 2)'~'tr~~ iridTó-s'p{¡eblos'(fi"opfs, zuñis, .k~IeS yj~!!1~~j J)p.ayajosi..12 ca~{tas;.$Tp.~rri~-Óp'atas; .6Xciiab:~maras! y. 7)yumanos def río. Divisiones más 1l10dernas reúnen a los oasisameric~~
ósdelos-.~¡g!9~.I~L;M~'~!i~~iñS2-grandesáreas: Anasazi (1, 2 y'3 de I):irchhoff), Hoh<:?Ji'!N (5 dc::!f!rcilhoff sin contar a los ópatas), Mogollón (4,6 y ópatas), Pataya (7 de K..ir.~.~hoff) y Fremont. .
, El área Anasazi
En el territorio conocido como las Cu<~tro EsquincJJ, región en que se unen los actuales estados de Utah, Colorado, Arizona y Nuevo México, florecieron las sociedades más complejas de Oasisamérica.¡'os bosques bajos de junípero dan a esta bella región un toque distintivo. Sus QQbladores
dependieron durante siglos de su habilidad para almacenar los productos de la reco~~~ción, ya que entre noviembre y abril los recursos
vegetales escaseaban.
El área Anasazi es, sin lugar a dudas, la mejor estudiada de todos los Estados Unidos. Las excavaciones intensivas llevadas a cabo durante un siglo han permitido dividir de manera precisa la historia prehispánica de sus habitantes en tres fases Cesteros (BasketmakersJ y cuatro fases Pueblo. Las sociedades de las tres primeras fases fueron herederas <te la Tradición del Desierto y se caracterizaron tanto por su economía mixta como poi la producción de fina cestería en lugar de cerámica. La fase Cesteros
1 (anterior a 100 aC) marca la transición entre la vida nómada y el sedentarismo agrícola, basado éste en el cultivo del maíz, cuya introducdón
data de 750 aC. En la fase 11 (100 aC-400 dC) la mayoría de la población habitaba en cuevas, abrigos y promcntorios, en tanto que en la fase III (400-700 dC) vivía en conjuntos de tres o cuatro casas semi-subterráneas de planta circular. . -_.'
El periodo Pueblo se inicia en 700 dC con la producción de la cerámica.
Los anasazis se distinguirían de las áreas vecinas por el predo46
LAS GRANDES DIVISIONES 47
minio de vasijas de fondos blancos o rojos con diseños geométricos o
naturalistas~óifras"cü~í1i;o-fáses'en que'-sé'divide este periOdoson
íaf06'b-=900-acr·caracterizada por la agricultura de riego y por la sustitución
de las casas semisubterráneas por las construidas con mampostería
sobre la superficie de la tierra; la 11 <900-1100 dC) se distingue por
la arquitectura de grandes multifamiliares de vatios ptsos escalonados,
algunos erigidos en acantilados; en la III (1100-1300 dC) tiene lugar la
máxima expansión de la agricultura y de las redes ae ca7ninos regionales;
finalmente, después del apogeo de las dos fases anteriores, en la IV
00 a 1540 dC) el sistema se contrae, los grandes sitios son abandonado~
nuslugares, se regresa a la econOllÚa de recolección-caza.
Mesa Verde, en el suroeste de Colorado, y el Ca4ón del Chaco, en el noroeste de Nuevo México, fueron liSdos principales conceñfraciones aemog~f!c~~..ste.!~p.asi~AMesa verde correspoñ<!eIl sitios
como I;'air View House, Big Juniper HOüSe~'BaagerHouse, Mug~ y CliffPalace. Este último es el más1iñportante. Construiao en el amplio abrigo rocoso de un acantilado, libraba a sus habitantes de los ataques enemigos. Cliff~_C:__C:!1!-l!.n-Yer.dader(u:Qmph:~jQ.habita.ciQ.naLSe ha calculado qúeálbergaba alrededor de 4QQ persana.s..en. Jas.má~J;t~.}OO habitaciones con que cuenta; posee también numerosos graneros y 23 c~maras'sübtérráneas, construcciones oasisamericanas, que han siGo bautizadas con eIñOmbre~dektv~poisu analogía con los edificios ceré'moiúáies'deTosactUiies
indios p~eblos.
Por su parte, en el.Q!..ñán del Chaco destacan los sitios de Casa Rinconada,
Pueblo Alto,Chetro Ketl, Una Vida, Half HQuse.y_PuebÍo:üOñi-. ~i todos'~;y' 'p;Ó~~os entre sí. Estos sitios y muchos más estaban int~ct~<:!<:>~_P.º~..!!!l.a'.' impresiQnante red. de caminos que permití~n la fácil comunicación entre los grandes asentamientos y sus satélites. Pueblo-Bonito es el' conjunto arquitectónico.mª.~L impr~siºnªm~__del Canófidel·Cllaco. Eniré"950 y 1150'dc este núcleo urbano parece h(,lber dominadQ_J.9-4ªJ~_!~glOn~-Apesar-de To'que' se-cieyÓ"durante muchos años, el edificio principal de Pueblo Bonito no se construyó poco a poco, habitación por habitación. Su complejo plano semicircular denota
cuatro grandes momentos constructivos en que se siguieron estrictos lLn~ª.mientos...aer-ivaaos.-de-:concepciones cosmológicas.-Este··conjunto amurallado se compone de más cle'-65(Jcuaifosoisfiibuidos en cinco l!i~c:.1~~_.escaT6nad()s~ Laa.rqtiitecturadé'esteéaffiCí6, al igual que-la de muchos rnás'deT"cafióñ del Chaco, se distingue por el empl.t:<:>g~..I)]..2.IE:-., postería de lajas, puertas bajas, múltiples ventanas, barcones, bodegas
r----J__",••__,,,. '''' . . ....,...
LAS GRANDES DIVISIONES
cle..alm-ªct:n-~~ientoy grandes kivas. La magnitud de la obra en cuestión i!!1Q!ica.J-ª_~xisie..~Qi~i!tl-=-.f91?-J?[9~~blenúm~E9 C!.~ in~~idüoscoordl-!,,,-~
nados por una élite gobernante. Para darnos una idea de la empresa_._..
. • __ -c __ __--....,.,
debemos tomar en consideraCIón que se calcula que se requirieron
vigas de unos 215000 pinos para sus pisos y techumbres, y que esta
madera tuvo que ser transportada desde bosques Si 80 km de dista~.
Las ~nes de los.m:últ.ipl~~,~~.~!@entos del Ca~ó~~el Ch::.c~,
la longitu..~,~c:~?~.ca.nal~.§. ~~ ri~.80 Y..!~_~~Ee~~.Ec:d de caIEt!}.9.§....hau..P~rmi!.~
ª.~_que se inte~::::.qlle!a ~.2~,!ec4g!?:2J~ll,~J.8~~Et~f!ª,.y qy~_<Llli?i~s
s~ haya organiza30 como un cacicazgo. Los descubrimientos de ~s
suntuarios-eñrugaféS·'c5mo..Püe15IO~ónito apoyan esta hipótesis. Los espejos
de pirita, los Q.ericos y)a cerámica se~Ls.QOO~..J)focedentes ~
Mesoamérka hablan de una é.!!te que .iE:,1~E!~~9§.prQ~:hJ(:tQ§.Sies.qe
regiones ubicadas a miles de kilómetros al sur.
Hoy se ignorañTós'~iñotivosde la'deéidéñciade las sociedades anasazis.
Entre las múltiples teoñas que intentan explicar este proceso, la más
difundida es la que habla de un largo periodo de sequía comprendido
entre 1276 y 1299. Lo que sucedió después de estas fechas no es muy
claro. Es posible que los indios pueblos que conocieron los españoles
en el siglo XVI fueran los descendientes de los antiguos anasazis.
A la llegada de los españoles, los indios pueblos no conformaban
una unidad lingüística: por ejemplo, los zuñis no tenían parientes próximos;
los hopis eran yutoaztecas; los tewas y los tiwas, tanoanos; los pobladores
de Acoma, Zia y Cochiti, keresanos, y los navajos, atapascanos.
Muchos de ellos compartieron las fértiles tierras del alto ño Grande,
zona donde-al igual que sus antecesores--sembraron el maíz, produjeron
una cerámica excepcional y construyeron sus conocidas casas
comunales de varios cuartos.
Un9 d~J<:>s.'lspectos mejor estudiados de la vida cotidiana de los puebjQi5e
s su ~Í1, aúñvigente en sus fundamentos, litératüray rltos
principales. Eminentemente agrícola, esta religión exalta la figura de las
diyinidade.~Ly~~!ªles. Los seres sobrenaturales de-la cosmovisióÍ1pue~'
bio, asociados a los cultivos, a la lluvia y a la caza, tomaron la forma de
,,~ªfP¡?Íq;;]Pe.f~9º,ÜesmJ~.§)J.m!~~ºn-.~_la.sllQ~.m~i~.~et.!e.st~~J?or_~l<:~l1;~o
d~Lmun<i<?.cs.ipqpl!)_t;.n~lrogtp.e.!1tºº~
la. c..reaci(~m delgéner9 )1Um~l1;?
Las kachinas son Gefinidas.como espíritus que dan vida y de losgue
prQ¿~~.~n. tod(,l~Jas,criaturasge.tllIliY~t:~º;residen al este, en una 1llontália
prominente, desde donde vienen periódicamente a auxiliar a los hombres.
Kachinas como Madre Cuervo, Dios de la Tierra, Maíz Maduro,
'--------_._------_•.•..• ,._ .•._.,-~"~ ...,---"~~~, ''''''', '"
48 LAS GRANDES DIVISIONES 49
Solsticio, Orejas Grandes, el ogro Comedor de Piedras o el chocarrero
incestuoso Cabeza de Lodo, apar<:'~~Q~!llfelº,s hombr~,s,sol!l.Q.t~ª~~s
vivientes, rep~esentadas porp,?-J~mR!~JL2,~~~_S9-l!lu~i9~"c:l"o como p~q~eñas
esculturas de madera polícr0l!1~> gl,l~ 1)~.,921Q~ª!l sobre las paredes de'ras, vIviendas. m,~to,delOS..Plte.blmL~~.Qr~"niza eIl torno¿.>~~cié({
ades5."é-cret~~ª~v<lronesque se re~n~~>,<:~,.<:!_~~creto de las kiva;,La Sociedad del Antílope y la de la Serpiente son las encargadas de inducir la lluvia por medio de la famosa danza de la serpiente, durante la cual algunos de los participantes sujetan los reptiles vivos con los dientes.
Se ignora la época en>,queJ~.pU€b~..uapa~ª!lQ§,l~ª-tQQ_E-_.~_.!!gión
de las Cuatro Esquinas. Al~EQsS!~.~S.!OS_S.~?,<l,gC2E~~...,.aL~,fl.~~~!.~n
contacto con los indios pueblos, se convirtieron a la vida agrícola
~sedentaria. Éstos fueron lós navajos,-'grupo 'que'poblÓ-cañones y
acantilados. Su principal relación con los pueblos se fincó en el comercio
de carne, sal, alumbre y pieles. El trato permanente hizo que adoptaran
la religión de los agricultores, misma que enriquecieron con sus
peculiares cantos y con las pinturas de arenas de colores, ambas prácticas
realizadas con fines terapéuticos.
r----'-----,.,-_.... " \§L'!'Y!(!:Jtºho~ I
\~ ------:.
El área Hohokam, en amplio contraste con la Anasazi, ha sido muy poco estudiada. Aunque de fronteras cambiantes a lo largo de los siglos,
tuvo su mJcleu.Qrin..~pal <!~_,~<:~é:lrrollo en Arizona, al centro de las cuen~as' .l:te. tos,nos Gila y ,Salado que atraviesari'efdesierto de Sonora. Como ninguna otra sociedad oasisamericana, los hohokam dominaron 19,s.ambiente.ssemiátidos,del desj~rto. Las altas t~~p~~~~~s', lá'baja hü: medad y las lluvias escasas, aunque torrenciales, constriñeron a estos agricultores a ~i~ªL~,L,ºilª y el Sal~do. Los canale.s ,a.killl.~n en ocasiones 10 km de longitud, y con el tiempo se volvieron más estrechos
y profundos'parievitar la evaporación. Si bien es cierto que estas técnicas exigieron un gran esfuerzo a las comunidades hohokam, gracias a tales obras pudieron levantarse dos cosechas anuales en un medio tan riguroso. De cualquier manera, los productos agricolas fueron comple..!!!~
Iltadoscon los de recoIección:-pit<il1ayas en el verano y vainas de mezqt.!
k<;,~n,d.Qtºño.
Sna~~9~!h. C~~'! __G..E!m:l~LR,<:::(:t MOl,l,ntain, .Rooseve!t, PueblQ de_los
~uertos y Valsbni-Yillage_S9.fl 'l.lgunos de' ío,i5.asel1tatpj~ºWs más cOl1gciLAS
GRANDES DMSIONES
r dos del área. Los hohokam son fácilmente diferenciabIes de sus vecinos anasazis y mogollones por el Rredominio de la cerámica de color bayo con decoración roja. V-ilrían en aldeas de IIDas ClJ~lLtg; ca$-ª~~~_l!).is!:1Q~!:!!!!.~~.¡;
ililJ!~'!...~J~,rg~~.,!: Otros elementos arqueológicos distintivos son las paletas de piedra para moler pigmentos, las hachas con escotaduras
bajas para enmangado y los ado..!'!!Q,~_d,~_.~ºI}<::ha.. ~r~q.'l.j;¡cios con el á~j.do-prQºll~i.d-º,ª.Q.~]}!i,~,s!~la fermentación del jugo de lapi':':J:?~ya. Eñsu
mayoría, las conchas erañ-1ñlportidas desde las costas del Golfo de .califo1JllªJ-trabájadaspor losl1ol1ol{ani'y··exportacfas alis·'áieas'M0gó-::'
.uºnyAna~ª?.!-~-_...... ., ,
AL~ de1Q~.hohokam es debatido. Existe poco acuerdo en cuanto a los acontecimientosanteriores al año"600 dC: mientras que algunos in.y'~§ºgª.qQ[~§.,§.º§lienenque los principios de Snaketown, el sitio más impºl1ante..de..esIa..áI~,ª, se,~c;::moI1ia a. 300 aC, otros opinan que éste tuvo lugar 600 años más tarde. Igualmente se desconoce el proceso que dionadíñIeñIo-a"·esta-·cültlira.' De acuerdo con algunos autores, el des~
.~rrollo fue endógeno, aung!:!~ con.JflftuJº.$..m~.§9.:l:ll:lericanos;o~...Q!"o:.. PQUen::::Ql!~~ªmUñaó' nohokam surge a partir de una migración directa qes<;l~M~~2~r!i'éri<ia:Liapari.c.i.9n,eu"'300 aC de un complejo cerámICo bien desarrollado, de canales de liTigaciÓn,' demetátes y de'práctieas funera~i.ª-,s'd.,~·Cieniación, para los que no había antecedeniesl6eales,' hace un pocomiís cretble la segunda explicación.La
Eil>!~i~J)rea Hghº~-ªm ha sido dividida en C!_!!c.Q'p~ºodQs:Pi()Q~!~_(~
00aC~.52Q ..ct.C1..~Ql.Q.!li.ªL(5.5-º,:9()0d.C);. Sedent;¡ri() (9QQ::-! 100 d9 Y Clásico 0100-1450 dC). Este último concluyó con la desaparición de lOsgrandescenrros"de'poder hohokam, quizá por enfermedades, invasiones
de nómadas, guerras internas o cambios climáticos. Después de 1450 dC y hasta la llegada de los españoles a Arizona existe un hiato de difícil respuesta.
De?i~.C:!.PI!merpet"iedG.mencionado,el Pionero, los..hohakam.construyer~:)
fi canales de riego p~ó-'c.i.l!l()s a sus aldeas. Sus viviendas fueron entoncese~~áY.adasJ:nJa.tierra..para...resguardarse..d~LdÍ!P.:~_extremoso
de laregi6n. El apogeo en el arte y la arquitectura se alcanza en-erpe:riodOCOIOñíal,
durante el cual aumentan las relaciones con Mesoamérica.
Producto de tales contactos serán grandes sitios con canchas para el juego de pelota y con plataformas sobre las que se elevaban construcciones
religiosas. Las canchas fueron excavadas por los hohokam en forma oval y alargada, y contaban con un marcador central. También veni<l~_~e M~~g~,m~rt~a lmu;;ascabeles de CQPIe Y los mosaico§.,º~_m.r.!ta,
__
50 51
LAS GRANDES DIVISIONES
im,l?grt:;t<:lº§'.QQ!Jª,~@!~~_~~.Ja región,. Todo esto sugiere que los hohokam
del C~~!~~l Se_~entario estaban o~i~~"~~~cacicazgos,
compuestos por centrosoe poder y aldeas depencltentes. ._-Ya
en el Clásico la población se concentra en asentamientos más densos,
caracterizados por edificios de varios pisos, cuyo más conocido
ejemplo es el de Casa Grande, con cuatro niveles. Durante esta época
disminuyen las relaciones del área con Mesoamérica.
Cuando los primeros europeos llegaron al Desierto de Sonora, los
grandes centros hohokam habían desaparecido. La región, a la que los españoles
denominaron Pimería Alta, estaba ocupada por quienes se su~
pone descendientes de los hohokam: los pápagos, hablantes de una
lengua uto-azteca. Este pueblo pimano se dedicaba a la agricultura de
manera estacional. En invierno habitaban en el somonte, lugares próximos
a corrientes permanentes de agua; en verano se trasladaban a los
planos intermontanos, donde cultivaban tierras de temporal. Era muy
importante para el éxito de los cultivos la afluencia de las aguas de las laderas,
conducida a través de represas. Los pápagos, al igual que los antiguos
hohokam, aprovecharon la pitahaya. De esta planta obtenían mermelada,
dulce, miel, vino, fruta, aceite y harina.
El área Mogollón
El área Mogollón limita con el área Hohokam. Se localiza en un inmenso
territoriº,-'ll!.e_"ab~!,~a ~!sureste-¿[~Arii-º!iª:~~.Lsuroe"ste-deNüevó MéXicó, elnºt1~ de ChJh~~l1U:a.yel no!~~!e_<:l<:._~º!!ºra.-ios niogolíone~ ~como nil1g:(J.n.ºtrQ_pu~blQ.. Qasisam~I.i~ªp.º"~J9..s..,!~_I!.C:J.lº-s_.ffi2!l~añQsos
cubiertos de bosques de pinos. No obstante, las máximas con~t-
r.adº-n~s º~mQgnw.~.flS "durante el periodo de esplendor se registraron
en,.-Yalles <l:1?i~!!9.~.Y bien irriga<:l~s. -','
Un rasgo distintivo de los mogollones es que, a diferencia de sus vecinos
del norte, acostumbraban enterrar a sus muertos. Los cadáveres encontrados por los'arqueólogos estaban acompañados de la más bella cerªmicªd~ Qasisamérica. r..a calidad de estas obras es tal que ha propiCiado
el saqueo sistemático de las tumbas, pues las piezas son sumamente codiciadas por los coleccionistas norteamericanos. Las vajillas que predominan
en el área y que distinguen a sus pueblos son las de coloreafé con decoración roja. Enla porclQ!L~1!fQ~~J~,deNuey.Q"Mf:xi~º, en""~Ü:!o Milllbres, se desarrollóunºci~los complejos cerámicos más espectacu.
r: \ -. --, ~_. "'.'....." • ~
LAS GRANDES DIVISIONES
lares del mundo prehispán!<:9.,:.P.i<:Q9S()tp.plejoJ que tiene. <,:om(»)íl'll:~~S de ~,,ªº,c~i2ii'I6ss1gIosVIII y XII, no sólo es jmportanüsimo pOLS.\JS ,::alores
estéticos, sino también por la información etnográfica que proporcio"
ná'itravés de 'sus diseños. Ca_~i todas las piezas son' cuéncosoé"'s'ilpem...--.-.-'_~""
, __ ,_o
Cles blancas con decorados geométricos negros; pero una quinta parte
tiene representaciones figUrativas que hacen alusión tanto al mundo sobrenatural
como al cotidiano: personajes míticos, animales· con máscaras,
decapitaciones, guerreros y sacerdotes, escenas de caza y recolección,
luchas contra osos, nacimientos, episodios de natación, de apuestas, de
entrenamiento de loros, de fabricación de cerámica, etcétera.
La arqueglQ.gía de lo~mºgºllol1es,eIlcontraste conlas de las dos
áreísánteriormente descritas, carece de unacrono!~~i~'g~J:íe.r::l:~,~queseá
acepti~~p.?E!!=~~Y?~~~cl~JQsespeciali~t!§-,
Las secuencias temporaTes
propuestas se limitan a regiones o sitios específicos. Sin embargo, con
el propósito de simplificar la descripción global de los mogollones,
seguimos la división de Paul S. Martin en dos larguísimos periodos: uno
Temprano (500 aC-1000 dC) y otro Tardío (1000-1500 dC). ----.-.
--Durante los 1500 años del primer periodo los mogollones se estable-,
cieron en mesas, cumbres de montañas y riscos. EstoS ~ª-~.$eran
poco vulnerables a los ataques de sus vecinos recolectores-cazadores.
Por fo c~mún, los asentamientos de esta primera épo~a'no so§r~p.iSaban
las 15 vivieridas, semisubterráneas y de ~r~dQndeada.. En o~ . siones este tipo de aldeas contaban con una kiva.
A partir de 1000 dC los sitios crecen en m'lwero y complejic;@d. Es
muy probable que en el periodo Tardío hubieran disminuido los conflictos
de los mogollones con los pueblos nómadas, pues ~h9r,ª.~~ CQll.s..
truye en lugª.l'~s abiertos y de fácil acceso, como los valles bien irrigados
por ríos y arroyos. El incremento .c!emográfico y el proceso de
estratificación sodal que distinguen esta época han sido vinculados a la
m--ªY.9r~ªgª.d..e las técnicas agrícolas, sobre todo en lo que se refiere
-.
al control de las aguas.
En la primera parte del periodo Tardío las habitaciones siguen siendo
semisubterráneas, pero de planta rectangular y de mejor calidad. En cambio,
durante la segunda parte, las casas adquieren mayores dimensiones.
Tal vez por influencia anasazi se construyen sobre la superficie del
terreno con muros de adobe o mampostería. Al igual que los edificios
de Pueblo Bonito o Snaketown, éstos poseen más de cuatro cuartos, y se
llega a 500 en el caso de Grasshopper-RuIñ:Tasaldea-s-medras--de--rosmogolfoñés,
que--ñormilméñiealOfaJ5an'entre 200 y 300 habitantes, po-----
53
S2 LAS GRANDES DIVISIONES
seían plazas y algunas kivas. Qespués_Q.<;l--ªñº120Jl..dC."algun~-s._I.~g~0nes
del área fueron abandonadas. Otras, entre ellas Grasshopper y Paquíme;'-
prolOrigáron súeirsteñCíanasta los siglos XIV o xv.
En México, dentro del área MQgollón.-.se..desarrolló.uno de losasent~
rñIem2~~'lji~~'impresionantesde Oasisa~~~.Lcj1:P-.aq.uim~Jª.1115i~~ cü=-~
jda como Casas Grandes~. Esta ciudad fu..~..C;::9I}struida sobre la planici~."
occiden~al del estado de "thihua.tlUa,=junto al río Casas Grandes.
Contrasta su ubicación con la de sus supuestos satélites, sitios erigidos en abrigos o cuevas de la Sierra Madre Occidental. La posiciónde éstos en acantilados y sus construcciones de.adobe..eyocanasentaIT;.ientos-ana=S(
l~i~LCOmo el Cliff Palace. Son, entre otros. Cuarenta Casas;vaIIedéIas Cuevas, El Segundo, Cueva Grande y El Potrero, compuestos porCOfr. juñios'habitacionales de varios cuartos, silos y torres de vigilanda.--"
16s señeros trabajos de Charles C. di Peso establecen ef~.§'pieñdQUie Paquimc:':.entre 1060 y 134o..dC.. Sin embargo, nuevas investigaciones han recorrido varios siglos el florecimiento de esta ciudad: a4erase propon~~)~~
f~<::ha~ lím.it~:.<k:1:3ilOY.145~El núcleo de Paquimé esi~f(Jru.~~ _ pado por los vestigios de un gran complejo multifamiliar de por lo menos
cuatro pisos. Sus-ffll:lfOS -hoy sumamente erosionados por la lluvia y el viento o reconstruidos por los arqueólogos-fueron levaJ:ltados con la técnica de. tapiales. El resultado fueron só~parede.de ;;:¡;:jfie d~ una sola pieza, recubiertas por una capa de cal, que'áislában el inte= rior del calor yel frío extretlios aerdes'íerto.·Efcomplejo conservap-arte de sus puertas; son abertura~ <:n ~orma de T, cuy~ escasa alt\jf'.!.9bligaba a sus habitantes a pasar indinados'Cfe'Uñ-'cuarto a otro. Este'tiPQae-' puertas'es' co~ú~ en'Óasisaméric~l;'pero" en ningún otro sitio son tan abundantes como en Paquimé. La vida en un complejo de esta naturaleza
debió de ser confortable gracias a servicios tales como redes de dist:!.~~~~<?
r:!.C!~..¡¡lgy_ª~pQtable, es.tuf.~~Y gran~Jos. Estos últimos erang~noessilos
similares a los cuezcomates del centro de México o grandes olliSaé
f<?!i~o r~.g9~~~·ado.-"" ... ,.. "Las
actividaQ~s..p.úblicasdelospaquimenses tenían lugar en torno del
~rñ'Qf~i9..ll}YJ!If~l!l.!~1.!(lrque. her,nos mencionado. En efedó~16seaificios
ceremoniales se encuentran alrededor de dicha construcción. Algunos tienen formas muy peculiares y funciones desconocidas. El Montículo de la Cruz es uno de los más interesantes, no sólo p6i:'~su planta, sino por la orientación astronómica de sus brazos. Otros edificios de indudable carácter religioso son las dos canchas.de ju.ego..de...p.elQ.ta ,"on que cuenta el sitio.
LAS GRANDES DMSIONES
Las excavaciones de Di Peso en los años sesenta arrojaron a la luz materiales que descubren el~gl3.9. comerci.~L2.<;:.R~9.~ir.:n.tEn la llamada Casa de la Nó~ se exhumaron alrededor d~.~1l.a.tm.mi.UQ!l~~~~.fQnd1fis ~~rg~~~~~N~.!!.~.~~~~nidas.en.J~!.~i:~~.d<:l<:JC?if().~e C(;l!if?JE!<l1~itu~9~s
a másj.P~...lQQ..l9n.g~ ..gj?t:e!).cia.:, En otros edificios fueron hallados espejos, a;e·pirita y cerámica con decoración seudocloisonné procedentes de Me.: soaménca, yrur-quesas-deNúeva-México. l'ambtén originarias de lugares distantes eranIás..IDl-;ca~ya~ ile1as especies ~aca.2YAra militaris, ~y'ndant~.~.rE'!2§..e.~º!l1braron...eJQ.2..argueóloggs;pero en este caso eran criadas y~ en ~.~qu~~. Los cerca de 500 individuos encontrados hasta la fecha pertenecían a todas las edades, desde huevos hasta aves viejas. Por si esto fuera poco, se descubrieron ~~!~;¡~~ de adobe ell. él~§.~_So.~i~gt2,Jnyltifaw.i.liar. Paquimé se revela asimismo como un centro productor de artefactos metálicos. La presencia de escoria de cobre
-_._ ~ ":r'-'-_"'
es indicio de antiguos hornos ue fUndición. A partir de la información mencionada es fácil inferir que Paquimé fue un gran c~trQ..ge in~~.famQiQ,..ub19!º0 _~EJa ruta de ~OO ~.s.t!.~_
exis.!..~.~. <:!!~r.~.~1..~!iQ!~!!~ªl d~.-M~ic0J~! C~!!.q~.sJ:eLc:::~~o. En algún tiempo se pensó que la ciudad había sido sede de comerciantes toltecas. Sin embargo, no hay indicio arqueológico alguno que justifique su dependencia de alguna de las grandes metrópolis mesoamericanas. Además, la nueva cronología del auge de Paquimé la hace posterior a
Tula y anterior a Tenochtitlan.
P<l9.ui..~~LY.J91Lültimosasentamie.ntosmogollones declinaron mucho
antes de la lle.&ªºª_,.Q.s:..JQ::;..e..~¡mJiºle~A No se saben a ciencia cierta'ras
cáusas de't~(~aída ni el destino de sus habIiañtes:-EiiSten'sospechas-ereque
algunos grupos emigraron hacia el sureste; se cree que es el caso
de la gente del ño Mimbres, que se estableció en Coahuila. Otros iñan a
refugiarse al norte, en tierras anasazis, como se supone que lo hicieron
algunos paquimenses, uniéndose a los zuñis.
L9.m.ª-s."PIQhable1.sin embargo,~.~qYe,eLgl}les2d~.la población haya
.e...er~~~~~id()..en el área"y que'.sus descendientes fuesen los tarahuma..~:~'
12~2P:;t.1?'l.s.o lQ~~Cªhit.~•. L<2.~p~~~.!os se encuentran hoy distribuidos en
el suroeste de Chihuahua. Habitan el territorio más abrupto de la Sierra
Madre Occidental, desde los altos pinares hasta los fondos subtropicales
de los cañones. FQrman rancheñas constituidas. yª por cabañas, ya por
habitaciQ.ne:L~S.Y~Yis.E·ncamhio,eCterritorio de los belicosos ópaúis
abarca los valles estrechos y fértiles del centro y del este de Sonora.
Como-los tarahumaras y los ópatas, los cahitas pertenecen lingüística54
LAS GRANDES DMSrONES 55
mente a la familia yutoazteca. Los grupos cahitas más conocidos son los raquis y los ~ºs.:... Se e¿ctienden de~ Arizona hasta Sinaloa, aprovechando
para la agricultura las generosas tierras de lhundación, y para la pesca, los ríos y las costas.
El área Fremont
Al norte del área Anasazi, en el actual estado de Utah, Oasisamérica tuvo un desarrollo periférico entre 400 y 1300 de. Esta ramificación, de la cual hablamos en el capítulo anterior, es conocida como área Fremonto
De acuerdo con varios especialistas, se trata simplemente de un producto norteño de la tradición anasazi que, debido a la rudeza del medio y al contacto con los recolectores-cazadores de la Gran Cuenca, nunca pudo prosperar al nivel de las sociedades del Cañón del Chaco y de Mesa Verde. Otros investigadores, en cambio, sostienen que las sociedades
de la Cultura Fremont derivaron de cazadores de bisontes, posiblemente
atapascanos, que llegaron al territorio de Utah hacia 500 dC. Con el paso del tiempo adoptarían, modificadas, la cerámica y la horticultura
de los anasazis, fusionando las culturas nómadas de las Praderas y la oasisamericana. La influencia anasazi se hace patente, entre otras cosas, en las habitaciones semisubterráneas de mampostería.
La Cultura Fremont empieza a declinar en 950 dC; se contrae drásticamente
en 1150 y desaparece por completo 150 años después. Según parece, sus descendientes fueron los shoshones, pueblo de lengua yutoazteca.
El área Pataya
Otra área periférica de Oasisamérica es Pataya, situada en el sureste de California, el oeste de Arizona, el norte de Baja California yel noroeste
de Sonora. En casi toda esta región se suceden montañas y cuencas que alimentan al río Colorado, principal recurso acuífero en un ambiente
desértico y _de temperaturas extremas.
Los antiguos habitantes del área Pataya fueron influidos por los hohokam,
de quienes aprendieron, a partir de 500 dC, las prácticas agrícolas, la alfarería, el juego de pelota y la cremación de los muertos. Sin embargo,
jamás formaron grandes pueblos ni asentamientos permanentes. Los patayas seguían un modelo seminómada, lo que motivaba que habitar~
n por cortas temporadas jacales de materiales deleznables. Su ocaso
LAS GRANDES DMsroNES
se fija entre 1300 y 1400 de. En el siglo XVI ocupaban la región los yumanos del río, descendientes de los patayas, quienes conservaron la costumbre de cultivar en las tierras de aluvión del Colorado y del Gila. Como los ópatas, los yumanos del río se distinguieron por su belicosidad
y por su fuerte cohesión tribal.
MESOAMÉRICA
Ya desde la Colonia temprana una mirada externa había percibido la unidad de las tradiciones de los conquistados. Fue fray Bartolomé de las Casas quien en aquel entonces hizo notar, en su Apologética historia sumaria, la semejanza entre las creencias de los guatemaltecos y las de otros pueblos que hoy denominamos mesoamericanos: "Toda esta tierra
--dijo al referirse a Guatemala-, con la que propiamente se dice la Nueva España, debía tener una religión y una manera de dioses, poco más o menos, y extendíase hasta las provincias de Nicaragua y Honduras, y volviendo hacia la de Xalisco, y llegaban, según creo, a la provincia de Colima y Culiacán". Las sociedades indígenas de este vastísimo territorio
integraban, evidentemente, una unidad.
Lo advertido por fray Bartolomé en el ámbito de las creencias religiosas
debe suponerse en todos los campos de la acción y el pensamiento, y así lo siguieron entendiendo, a lo largo del tiempo, quienes se interesaron
por el estudio de la historia prehispánica de Mesoamérica. La unidad
misma se convirtió en objeto de interés científico en las primeras décadas
de nuestro siglo, cuando pensadores de la talla de Miguel Othón de Mendizábal, Clark Wissler, Alfred 1. Kroeber y WigbertoJiménez Moreno
se encargaron de determinar los límites espaciales de la afinidad cultural, aportar elementos conceptuales para una futura precisión y fincar algunos de los términos de lo que sería el debate. En forma paralela,
una corriente del pensamiento antropológico afinaba sus herramientas teóricas para abordar problemas similares en el nivel continental. Eran éstas el concepto de horizonte cultural, precisado por Herbert Spinden; el de área cultural, definido por Wissler; el de rasgo cultural, propuesto por Kroeber; el de complejo culturaly otros afines.
Entonces fue necesario que confluyeran plenamente la teoría y el conocimiento
concreto de las antiguas tradiciones precolombinas. Como una derivación del XXVII Congreso Internacional de Americanistas (939) se creó con este propósito el Comité Internacional para el Estudio de
56 LAS GRANDES DNISIONES
Distribuciones Culturales en América, órgano que encomendó el caso particular de las mitades meridional de México y occidental de Centroamérica
a un distinguido antropólogo: Paul Kirchhoff. Para el cumplimiento
de su misión, Kirchhoff empezó por identificar la superárea cultural
con el nombre de Mesoamérica y reconocer a las sociedades que
lo::
la integraron como "cultivadores superiores". Hizo notar que dichas so'
o
'i:)
ciedades eran muy diversas desde el punto de vista lingüístico, y las di.
s
vidió en cinco grupos, uno de los cuales, por cierto, estaba integrado
:~
por las que hablaban lenguas hasta entonces no clasificadas. En cuanto
~
al territorio que ocupaba la superárea a la llegada de los españoles, lo de~
limitó señalando la frontera norte como la formada por los ríos Sinaloa, ;::.., Lerma y Pánuco, y la frontera sur como una franja que iba del río Mo~'
tagua hasta el Golfo de Nicoya, pasando por el Lago de Nicaragua.
~
Interpretada la realidad de Mesoamérica con base en la concepción his~~
lo:: ...t:!
tórica esbozada por Jiménez Moreno, Kirchhoff afirmó que era una su,~
~ ,,~ ~
perárea que había sido formada por inmigrantes diferentes entre sí que ~'...
V) :<
ingresaron en el territorio en diversas épocas, y que, al penetrar en la
~' lo:: órbita estudiada, vivieron unidos por una historia común. ~ '~
'ti ~
Con el fin de distinguir culturalmente a los pueblos de la superárea,
;: V)
~ ~'
Kirchhoff aplicó la técnica de caracterización por medio del señala~
,~
miento de rasgos presentes y ausentes, comparando Mesoamérica con ~ ,~ los pueblos de otras superáreas americanas: sureste y suroeste de los ~ ;:
~~
Estados Unidos de América, Chibcha, Andes y Amazonia. El resultado ~ <n fue una tabla en la que concentró los elementos exclusiva o al menos 1~ típicamente mesoamericanos; los elementos comunes a Mesoamérica y u ~
~
a otras superáreas culturales de América, y los elementos significativos lo:: por su ausencia en Mesoamérica. Entre los elementos exclusivos, por ,~
.~
ejemplo, señaló el año de 18 meses de 20 días, más cinco días adiciona~
les, y la combinación de 20 signos con 13 números para formar un periodo
de 260 días. Con los elementos comunes a Mesoamérica y otras ~
superáreas hizo subgrupos, y así el cultivo del maíz, el frijol y la calabaza :5
integró a todas las superáreas en un conjunto, mientras que la organización
por clanes tipo calpulli-ayllu sólo reunió a Mesoamérica y los An~
des. Por último, entre los elementos no encontrados en Mesoamérica,
pero sí en otras superáreas, señaló los clanes matrilineales y el uso de
armas envenenadas.
Kirchhoff expuso estos resultados en 1943, en un pequeño texto que reeditó en 1960 y 1967. Repetidamente solicitó la crítica constructiva de sus colegas, y repetidamente quedó decepcionado al no recibirla:
58 LAS GRANDES DIVISIONES 59
Concebí este estudio como el primero de una serie de investigaciones que trataran sucesivamente de estos problemas, anticipando que la mayor parte de esta tarea deberían tomarla otros a su cargo. Con esta esperanza quedé defraudado, pues mientras que muchos han aceptado el concepto "Mesoamérica",
ninguno, que yo sepa, lo ha hecho objeto de una crítica constructiva
o lo ha aplicado o desarrollado sistemáticamente.
Sin embargo, debe reconocerse que, si bien no hubo una crítica temprana
a las propuestas de Kirchhoff, tras la publicación de su trabajo se produjeron muy valiosas contribuciones, entre ellas las de Pedro Armillas,
quien trató de conciliar el concepto de Mesoamérica con el de formaciones
socioeconómicas para darle un sentido dinámico; las de Jiménez Moreno, con su tesis de la relación dialéctica entre la costa y el altiplano como explicativa de la dinámica de la superáreaj las de Ángel Palerm y Eric R. Wolf, que hicieron hincapié en la presencia de terrazas de cultivo en todas las áreas claves de Mesoamérica, y las de Gordon R. Willey, quien concibió la superárea como una cultura de agricultores aldeanos que pasó a convertirse en una cultura urbana.
Sería demasiado prolijo referirse con detalle al estado actual de la polémica.
Son numerosos los investigadores que han participado en la discusión
teórica del concepto, y aquí sólo mencionamos a unos cuantos, sin poder referirnos por extenso a sus aportaciones. En 1968, por ejemplo,
Kent V. Flannery hace especial hincapié en los factores ambientales y señala que en la integración de la superárea tuvo una importancia fundamentalla
formación de un complejo sistema compuesto por múltiples subsistemas de sociedades adaptadas a microambientes específicos. En el mismo año, William T. Sanders y Barbara J. Price se refieren a una única y gran tradición mesoamericana, lo que hace que sincrónicamente pueda verse el proceso como una área cultural, y diacrónicamente como
una cotradición. Estos autores enfocan su estudio en la secuencia de desarrollo de los sistemas sociales mesoamericanos (bandas, tribus, cacicazgos y civilizaciones) como eje de una interpretación evolucionista y ecológica. Tiempo después, en 1975, Jaime Litvak King destaca el papel que tuvo el interqlmbio interétnico en la conformación de Mesoamérica,
proceso que, a partir de zonas caracterizadas por su diversidad ambiental,
formó una red de relaciones normales en equilibrio siempre cambiante. De esta manera, explica, se combinaron varios mecanismos simultáneos: las dinámicas locales, las medias o regionales (de carácter ecológico, tecnológico y económico-político) y la general (precisament~
el intercambio interétnico e interregional que define la superárea).
LAS GRANDES DIVISIONES
Para 1982, Eduardo Matos Moctezuma estima que el concepto de Mesoamérica es sinónimo de la presencia de un modo de producción, existente a partir de los olmecas y que se irá extendiendo hasta llegar, en el siglo XVI, a los límites territoriales establecidos por Kirchhoff. En dicho modo de producción, donde la agricultura y el tributo son básicos,
se establecía una doble forma de explotación: la de una clase sobre otra de la misma sociedad, y la de la clase dirigente sobre pueblos tributarios.
En aquellos años se intentó aplicar otros modelos, entre ellos el de "sistemas-mundo", con la intención de comprender de mejor manera una realidad tan compleja. Otras propuestas interesantes se dieron a conocer durante la XIX Mesa Redonda de la Sociedad Mexicana de ArItropología, organización que convocó a sus miembros precisamente para debatir sobre el problema del concepto Mesoamérica. Durante esta reunión académica, que tuvo lugar en 1985 en la ciudad de Querétaro,
ArIne Chapman consideró que el modelo de Mesoamérica debe construirse considerando la superárea como una alta cultura o civilización,
con base en dos niveles: sociedad y cultura. Según esta autora, tal construcción debe empezarse con la información sobre las sociedades del siglo XVI, por ser la más abundante y compleja, y retrotraer el modelo
a sus antecedentes, pueblos que llegaron a una identidad común a pesar de haber seguido diferentes trayectorias.
La crítica específica al trabajo de Kirchhoff, aunque tardía, ha sido muy útil para continuar la polémica sobre la validez teórica del concepto. Se produjo tanto en los años previos a la mesa redonda de Querétaro como en ésta, y participaron diversos investigadores, entre ellos Eduardo Matos Moctezuma y Enrique Nalda. Los puntos cuestionados son nodales.
Se señala, por ejemplo, que el procedimiento mismo de clasificación a partir de rasgos culturales desnaturaliza la cultura, pues desmiembra sus elementos como si éstos no estuvieran estrechamente vinculados entre sí dentro de sistemas sociales. También se afirma que Kirchhoff, al elegir los rasgos que le servirían de base en su definición, no los sistematizó
ni los jerarquizó; que éstos son propios sólo de determinadas áreas, y que el resultado no es el reflejo de una superárea cultural dinámica, sino de un momento de la existencia de Mesoamérica, precisamente la víspera de la Conquista. Sin embargo, en la mesa redonda se coincidió en la idea de que el concepto ha sido de enorme utilidad para el estudio
de la superárea y que, pese a haber envejecido, puede reconstruirse sobre bases más sólidas.
La reformulación del concepto es un reto para la mesoamericanística.
61
60 LAS GRANDES DIVISIONES
y plantea, indudablemente, un asunto arduo. Mesoamérica fue una realidad
histórica, producto de muy variadas interrelaciones (de intercambio,
políticas, bélicas, religiosas, etc,) que integraron diversas clases de sistemas. El nuevo concepto deberá referirse, entre otras muchas cosas, a los nexos causales de la incorporación de sociedades al sistema; a los nexos cohesivos que permitieron que, una vez incorporadas, se mantuvieran
permanentemente relacionadas entre sí, ya los nexos estructurales,
que hicieron que cada una de ellas articulara su acción en la complejidad
del sistema como uno de sus componentes.
Hombres, tiempos y espacios
¿A qué realidad concreta tiene que enfrentarse el estudioso que pretenda
abordar el problema desde el punto de vista teórico? A una realidad muy compleja, tanto por la diversidad de las sociedades que crearon este proceso histórico milenario, como por los diferentes caminos que siguieron en su devenir; por las proporciones de su transformación social y política, y por la magnitud de la temporalidad y el territorio de la superárea. Como lo señalara Kirclilioff, la diversidad de los pueblos mesoamericanos arranca de su origen mismo: arribaron al territorio estudiado
en muy diferentes épocas, y hablaban muy distintas lenguas. En efecto, los mesoamericanos pueden ser agrupados en 16 familias lingüísticas,
algunas de ellas con numerosos componentes y otras, en cambio,
con apenas una lengua:
1.
Hokano-coahuilteca (tequistlateco o chontal de Oaxaca).
2.
Chinanteca (chinanteco).
3.
Otopame (otomí, mazahua, matlatzinca, ocuilteco y matlame).
4.
Oaxaqueña (zapoteco, mixteco, mazateco, chatino, papabuco, cuicateco, trique, amuzgo, popoloca e ixcateco).
5.
Mangueña (chiapaneco, chorotega, dirián, maribio, oritiña y nagranda).
6.
Huave (huave). 7.
Tlapaneca (tlapaneco y subtiaba).
8.
Totonaca (totonaco y tepehua).
9.
Mixe (mixe, zoque y popoluca).
10.
Maya (huasteco, cotoque, maya yucateco, lacandón, mopán, chol, chontal, tzeltal, tzotzil, tojolabal, mam, chuj, kanjobal, kekchí,
LAS GRANDES DIVISIONES
pokonchí, ixil, quiché, cakchiquel, pokomam, rabinal, tzutuhil, aguacateca, chortí, etcétera.).
11.
Yutoazteca (cora, huichol, tecual, huaynamota, teul, náhuatl, pochuteco,
pipil y nicarao).
12.
Tarasca (tarasco).
13.
Cuitlateca (cuitlateco).
14.
Lenca (1enca).
15.
Xinca (xinca).
16.
Misumalpa (matagalpa y cacaopera).
Gracias a los estudios glotocronológicos que iniciara Mauricio Swadesh
y a las actuales investigaciones de Leonardo Manrique, hoyes posible
aproximarse al difícil problema de la progresiva penetración de las corrientes lingüísticas al territorio mesoamericano. Con el transcurso de los siglos, estos pueblos de tan distinto origen fueron capaces de crear una unidad cultural fundada en torno al cultivo del maíz. En efecto, los primeros mesoamericanos se identifican como pueblos agricultores, descendientes
de los nómadas recolectores-cazadores que habían habitado el mismo territorio durante milenios. Como anteriormente se comentó, los antepasados nómadas habían domesticado y cultivado, entre otras plantas, el maíz, el frijol, la calabaza yel chile. Esta invaluable herenciil constituyó la base de la alimentación mesoamericana. Los agricultores, como cultivadores de dichas plantas, pudieron desarrollar una tradición compartida, independiente de influencias extracontinentales, hasta el siglo XVI. Estos dos grandes hitos históricos -sedentarismo agrícola e irrupción europea-son los límites temporales de Mesoamérica, que se inicia hacia 2500 aC para desaparecer como tradición cultural autónoma a partir de 1521 de.
Los límites espaciales de Mesoamérica, como es obvio, variaron con el paso del tiempo. Tal como lo planteara Kirchhoff, en el momento de la Conquista iban aproximadamente de los 25° a los 10° latitud norte, y de mar a mar en la mayor parte de su extensión. El territorio así acotado incluye valles fríos y elevados, bosques tropicales y lluviosos, amplias planicies costeras, llanuras extensas, tierras áridas unas y otras ricas en corrientes y depósitos de agua. En este hábitat tan dispar, los mesoamericanos
perfeccionaron sus técnicas de subsistencia y desarrollaron formas
de organización, instituciones políticas y concepciones del cosmos propias. Todo esto aconteció a lo largo de una secuencia evolutiva que partió del' nivel de los agricultores primitivos que habitaban caseríos
62 LAS GRANDES DMSIONES 63
dispersos y se regían por nonnas igualitarias, para llegar al de sociedades
sumamente estratificadas que construyeron ciudades impresionantes y
fonnaron estados poderosos. Paradójicamente, y como se verá más adelante,
la diversidad geográfica y la humana fueron factores muy importantes
en la construcción de esta tradición común.
En resumen, la definición de Mesoamérica debe partir de tres elementos
entrelazados: a) un patrón de subsistencia basado principalmente
en las técnicas del cultivo del maíz; b) una tradición compartida
creada por los agricultores en el territorio estudiado, y e) una historia,
también común, que hizo posible que dicha tradición de agricultores se
fuera formando y transformando a lo largo de los siglos.
Por tradición podemos entender un acervo intelectual creado, compartido,
transmitido y modificado socialmente, compuesto por representaciones
y formas de acción, en el cual se desarrollan ideas y pautas de conducta con que los miembros de una sociedad hacen frente individual
o colectivamente, de manera mental o exteriorizada, a las distintas situaciones
que se les presentan en la vida. No se trata, por tanto, de un mero conjunto cristalizado y uniforme de expresiones sociales que se transmite de generación en generación, sino de la forma propia que tiene una sociedad para responder intelectualmente ante cualquier circunstancia. Los elementos de una tradición van desde los que integran un núcleo duro (no inmune a la transformación histórica, pero muy resistente al cambio) hasta los más mutables, pasando por los que tienen ritmos intermedios
de evolución. A partir de los elementos nucleares se genera y estructura continuamente el resto del acervo tradicional.
Cabe advertir que los elementos nucleares de la tradición mesoamericana
fueron producto de las formas de vida que generó el sedentarismo agrícola, sin que esto menoscabe el valor de la herencia cultural de los pueblos nómadas antecesores. Sobre este núcleo duro, primario y común a los cultivadores de maíz, se desarrollaron las tradiciones locales mesoamericanas
ya él se fueron superponiendo las estructuras de pensamiento
producidas a lo largo de la historia. Por ello, pese a los contrastes regionales y a las transformaciones que implicaban las diferencias de desarrollo social, político y económico, las sociedades de Mesoamérica establecían el diálogo con base en el contenido común de sus respectivas
tradiciones particulares, contenido que, por supuesto, se reforzaba en la comunicación.
En consecuencia, la unidad mesoamericana no implica necesariam~
nte la existencia de rasgos culturales comunes, ni deriva de una evo-
LAS GRANDES DMSIONE5
lución paralela de formas de organización. Dicha unidad descansa, más bien, en una historia compartida por sociedades de desigual grado de complejidad; en un desarrollo fincado en muy intensas relaciones que convirtieron a este conjunto heterogéneo de pueblos en coproductores de un sustrato cultural. Con lo anterior, aclaremos que los nexos que originaban la coproducción cultural no fueron siempre de la misma naturaleza,
ni se dieron por igual en todos los rincones de la superárea ni, una vez establecidos, se mantuvieron de manera uniforme y permanente. Muy por el contrario, estos nexos sufrieron los vaivenes de los grandes procesos históricos.
Puede afirmarse que buena parte de los elementos comunes de lo mesoamericano, de los componentes del núcleo duro de la tradición, se crearon y fortalecieron durante los 13 siglos de duración del periodo conocido como Preclásico Temprano, que arranca desde el inicio de la vida sedentaria agrícola hasta el nacimiento de las primeras sociedades jerarquizadas. Las técnicas de producción que se desarrollaron posteriormente,
las formas de organización familiar, la cosmovisión y la religión hunden sus raíces en el lejano pensamiento de los primeros aldeanos.
Sobre esta base mesoamericana se levantaron las tradiciones locales y regionales, derivadas de particularidades ecológicas, étnicas, culturales
e históricas propias de radios más reducidos. y sobre las tradiciones locales y regionales se extendieron fuerzas de otra naturaleza, aunque nuevamente generalizadoras. Fueron las de los "protagonistas", sociedades
que por distintos motivos tuvieron una influencia decisiva en épocas determinadas y sobre amplias extensiones de Mesoamérica. Más adelante se analizarán, en capítulos específicos, las características de la acción "protagónica", globalizadora, de olmecas, teotihuacanos, toltecas
y mexicas. Desde ahora hay que advertir, sin embargo, que los cambios
históricos producidos por su intervención no sólo fueron obra suya, pues mucho correspondió a la manera en que los otros actores de la historia recibieron, asimilaron, rechazaron o imitaron la influencia de estos hombres.
La historia de Mesoamérica se teje, pues, con tres hilos: lo mesoamericano
(producto de la gran tradición básica), lo local-regional y la acción globalizadora de los "protagonistas". La última es considerada, sin más, como una fuerza uniformadora. Sin embargo, es necesario matizar
el calificativo. Es verdad que olmecas, teotihuacanos, toltecas y mexicas
difundieron bienes, creencias, instituciones, conocimientos, estilos y modas; 'pero también implantaron sistemas, y no siempre para esta64
LAS GRANDES DIVISIONES 65
blecer relaciones simétricas sobre los pueblos incluidos en su radio de
influencia. En muchos casos no sólo no propiciaron el desarrollo de un
modelo (del cual ellos serían el prototipo), sino que inhibieron con su
acción la potencialidad económica y creativa de los afectados. Su globalización
produjo con frecuencia un tipo de mesoamericanización que
propiciaba no sólo semejanzas, sino diferencias. Las sociedades que ingresaban
en sus sistemas tenían que responder a los papeles específicos
que les correspondían en el orden introducido.
El problema de la complejidad histórica desemboca forzosamente en la división cronológica de Mesoamérica. Toda periodización es un modelo de transformación histórica, fundado en un criterio de clasificación de las sociedades que obedece a una forma dada de concebir la historia. Un estudio general de las periodizaciones de que ha sido objeto Mesoamérica
haría necesario un amplio espacio. En efecto, incontables investigadores
se han dado a la tarea de plantear teóricamente el problema, a partir de todo tipo de corrientes filosóficas, y han desarrollado esquemas sugerentes.
Estamos conscientes de la injusticia de mencionar entre ellos sólo a Spinden, Vaillant, Steward, Vivó, Ekholm, Annillas, Caso, Bernal, Olivé Negrete, Willey, Piña Chan, Sanders, Price, Matos, Nalda y Bate, y más aún de no escribir unas líneas sobre cada propuesta teórica y concreta. No hay, por ahora, posibilidad de dedicar una atención mayor al problema.
Al menos plantearemos una disyuntiva preocupante derivada de los razonamientos arriba expuestos. Un criterio basado en el desarrollo evolutivo llevaría a una división cronológica por áreas culturales que, al ser integrado en una visión general de Mesoamérica, ofrecería desfases considerables. Por el contrario, un criterio de carácter histórico global permitiría uniformar los periodos, pero exigiría formas novedosas de interpretación histórica tanto de la superárea como de sus áreas constitutivas.
Aunque nos inclinamos por la segunda opción, debemos ser muy realistas: ambos criterios (el cultural-evolutivo y el histórico) han sido frecuentemente mezclados, prevaleciendo una división que, pese a sus desajustes y a las críticas sobre su fundamento teórico y su terminología,
se ha convertido desde hace tiempo en un importante vehículo de comunicación entre los especialistas.
A reserva de destinar al problema un espacio adicional en nuestro último capítulo, nos atenemos aquí a la periodización más popular. Ésta es la que sigue las tres divisiones básicas llamadas Preclásico, Clásico y Posclásico. Lo hacemos más por conveniencia y costumbre que por c<;>rtvicción, pero sin atribuir a esta clasificación un sentido evolutivo
LAS GRANDES DIVISIONES
unilineal, ni caracteres compartidos en un mismo momento por todas las sociedades de Mesoamérica. Esta conocida clasificación divide el tiempo mesoamericano en grandes periodos, cuyos límites cronológicos,
subdivisiones y nomenclatura varían considerablemente no sólo de un área a otra, sino de autor a autor. Aunque nos referiremos con más detalle a la división temporal en los capítulos correspondientes, describimos
a continuación las características y límites cronológicos aproximados
de cada periodo:
1. Preclásico (2500 aC a 200 dC). Reconociendo las variantes de cada área, puede dividirse en Temprano (2500 aC a 1200 aC), Medio (1200 aC a 400 aC) y Tardío (400 aC a 200 dC). Inicio del sedentarismo agrícola
y de la cerámica. Incremento demográfico constante, paralelo al desarrollo
de las técnicas agrícolas. Paulatino dominio de los sistemas de control de aguas. Perfeccionamiento de la cerámica. Largo recorrido desde las sociedades igualitarias hasta las jerarquizadas. Especialización
del trabajo. Sitios que van de los caseríos y aldeas originales a las capitales protourbanas derivadas de centros regionales. Desde un principio es importante el intercambio de bienes, que llega al establecimiento
de largas rutas comerciales. Gran importancia de la talla de piedra, del jade pulimentado a la escultura monumental. Al final del Preclásico algunos pueblos mesoamericanos poseen un calendario y una escritura complejos, y llegan al gigantismo arquitectónico.
l.a. Protoclásico. Algunos autores usan este término como sinónimo
de Preclásico Tardío (400 aC a 200 dC) y otros lo identifican con su segunda mitad (100 aC a 200 dC). Es frecuente encontrar en las clasificaciones este periodo intermedio, transicional, entre el Preclásico y el Clásico. Se lo identifica como el tiempo en que se sientan las bases del desarrollo cultural y político del Clásico. Algunos autores consideran que en esta época se practica una agricultura intensiva que permite un crecimiento rápido de la población. Más sitios y sitios más grandes. Rivalidades y conflictos bélicos entre los centros regionales que posiblemente contribuyeron a crear formas más desarrolladas de organización política. Complejidad socioeconómica
creciente. Arquitectura monumental, que llega en casos al gigantismo.
Se emplean en lugares específicos el calendario, la escritura y la numeración complejos. Preferimos no considerar el Protoclásico como base de división capitular. Su información está comprendida en los capítulos que se refieren al Preclásico.
66 LAS GRANDES DIVISIONES
2. Clásico (200 dC a 650/900 dC). Reconociendo las variantes de las distintas
áreas, puede dividirse en Temprano (200 dc a 6501750 dC) y Tardío (6501750 dC a 900 dC). Diferenciación campo-ciudad; en el campo se produce el grueso de los bienes de subsistencia, mientras que en la ciudad se concentran las actividades artesanales, administrativas
(políticas y religiosas) y los servicios. Se caracteriza por la formación
de las grandes tradiciones regionales. Incremento notable de la población, que produce grandes concentraciones. Desarrollo de las técnicas de agricultura intensiva capaces de sustentar a dicha población
numerosa. Metalurgia al final del periodo, reducida a regiones muy limitadas y sin una verdadera importancia económica. Notable diferenciación social. Gran especialización ocupacional. Consolidación
de las elites en el gobierno, con control político e ideológico
general. Institución religiosa incluida en las esferas gubernamentales. Comercio a larga distancia, organizado en redes complejas que influyen
considerablemente en las economías y políticas locales y regionales.
Las grandes capitales controlan las ciudades de su región y extienden su influencia al exterior. Surgimiento de potencias políticas, identificadas con las ciudades más importantes. Urbanismo desarrollado,
con planificación rigurosa; complejos arquitectónicos masivos, algunos con decoración profusa. Guerras frecuentes, sin que las actividades
militares llegaran a transformarse en grandes fuerzas cohesivas. Esplendor del calendario, la escritura, la numeración y la astronomía. Florecimiento espectacular de las artes. Panteón cristalizado. Al final, las grandes capitales del Clásico declinan y se colapsan.
2.a. Epiclásico (650/800 dC a 900/1000 dC). Es común encontrar en las clasificaciones un periodo intermedio, transicional, entre el Clásico
y el Posclásico. Se caracteriza por el auge de ciudades que se benefician con el colapso de las grandes capitales clásicas. Las redes de comercio se fragmentan y se establece una importante competencia
regional. Los centros de poder se ubican en sitios elegidos estratégicamente.
Arquitectura y urbanismo defensivos. Sociedades con marcada pluralidad étnica. Integración de tradiciones regionales diversas
en nuevas formas culturales. Hemos tomado en cuenta este periodo Epiclásico y destinado a su exposición algunos capítulos
de este libro.
3. Posclásico (900/1000 dc a 1520 dC). Reconociendo las variantes de las distintas áreas, puede dividirse en Temprano (900 dC a 1200 dc) y Tardío (1200 dC a 1520 dC). Movilidad de los grupos humanos.
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LAS GRANDES DMSIONES
Retracción de la frontera norte. Tras el abandono del área Norte por los agricultores, contingentes de éstos y de recolectores-cazadores penetran en Mesoamérica. Amplia difusión de elementos culturales. Desarrollo de la metalurgia con la elaboración de objetos de oro, plata
y cobre. Gran distribución de mercancías por toda la superárea y hacia Oasisamérica. Inestabilidad política, con surgimiento y caída súbita de estados agresivos. Militarismo. Expansiones por conquista. Tributación de los vencidos. Urbanismo y arquitectura de carácter defensivo. Nuevas formas de culto en una religión que adquiere fuertes
tintes bélicos y políticos. Incremento considerable del sacrificio humano. Aumenta en importancia la arquitectura civil. Arte bélico y con referencias a la muerte y el sacrificio. El fin del Posclásico -y de Mesoamérica-es producto de la conquista española. Como podrá verse, la fecha de 1521 que aparece como límite corresponde a la realidad
mexica. El último rincón de Mesoamérica no colonizada, Tayasal, subsistió libre hasta 1697.
En lo que ~oca al aspecto territorial, Mesoamérica --como toda superárea cultural-cambió de dimensiones durante su existencia. La tradición de los agricultores fue extendiéndose gradualmente por toda la zona en que las aguas de temporal garantizaban las cosechas. Después, en el primer siglo de nuestra era, dominadas las técnicas de regadío y aprovechando las condiciones climáticas favorables, los agricultores avanzaron hacia el norte para alcanzar durante el Clásico sus posiciones más septentrionales. Al parecer, fue un prolongado tiempo de sequías lo que provocó que se replegaran nuevamente hasta sus antiguos dominios,
hacia el año 1000, y así fue como Kirchhoff, al tomar como lúnites de Mesoamérica los existentes en el tiempo de la Conquista, no consideró
esta amplísima faja que se prolongaba 250 km hacia el norte, y que constituyó el área Norte.
En su totalidad, Mesoamérica incluyó la mitad meridional de México, todo Guatemala, Belice y El Salvador, la parte occidental de Honduras, la costa pacífica de Nicaragua y el noroeste de Costa Rica. Sus fronteras tienen características muy particulares. La noroccidental llega hasta el territorio de pueblos agricultores, tanto serranos como costeños, que forman
una franja de tradición intermedia entre Mesoamérica y Oasisamérica,
por lo que la precisión se hace sumamente difícil. La septentrional
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lAS GRANDES DIVISIONES
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y de agricultores sedentarios. Al sureste, donde la frontera mesoamericana era más firme que la anterior, se lindaba con pueblos también agricultores, cultivadores de maíz, pero cuya tradición pertenecía
a otra superárea: la chibcha.
La superárea mesoamericana ha sido dividida aquí en seis áreas, caracterizadas
por sus particularidades ya históricas, ya étnicas, ya lingüís'.'
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/_.1 -\., _.~!enampua de Oaxaca, aunque comprende parte de los territorios colindantes de
i ITazuma( ......
... j Guerrero, Puebla y Veracruz.
i 5. Golfo. Comprende total o parcialmente territorios de los actuales estados de Tamaulipas, San Luis Potosí, Hidalgo, Veracruz, Puebla y Tabasco.
6. Sureste. Comprende total o parcialmente territorios de los actuales estados de Tabasco, Chiapas, Campeche, Yucatán y Quintana Roo, y los países centroamericanos de Guatemala, Belice, El Salvador,
N Honduras, Nicaragua y Costa Rica.
Como puede suponerse, los límites entre estas áreas culturales no fueron siempre los mismos, pues las regiones que las integraban podían
pasar de un escenario histórico-cultural a otro en una época dada. Sin embargo, la división global es útil como instrumento clasificatorio de una realidad tan extensa y tan variada.
MAPA 1.11. El Sureste