domingo, 16 de agosto de 2015

INTRODUCCIÓN: ORIGEN Y EVOLUCIÓN DEL NEOINSTITUCIONALISMO ECONÓMICO

AYALA, José (1998) Instituciones y economía . Una introducción
al neoinstitucionalisino económico . México :
Fondo de Cultura Económica .


INTRODUCCIÓN: ORIGEN Y EVOLUCIÓN DEL
NEOINSTITUCIONALISMO ECONÓMICO 1

Astynonzos orga : es el imperativo de las instituciones
sobre el egoísmo destructivo de los humanos
.
PARA muchos, el institucionalismo se identifica con la economía
política clásica, porque asume el estudio de las relaciones
entre los aspectos prácticos de la acción política la teoría
pura de la economía . De otra parte, los institucionalistas ponen
el acento en la necesidad de estudiar la evolución económica
y social . En efecto, F . huiglut ha escrito que "la Iti ,1 i i ,
ha sido hecha con opiniones, actitudes e instituciones, y ha y
una evolución en la naturaleza del capitalismo [ . . .]" .' Asumen .
además, que las instituciones no son estáticas co un conjuntr i
de reglas dadas ; por cl contrario, plantean quo• cambian y tivi ilucionan
hacia nuevas formas . F . Flahn ha dicho a este respecto
que deberíamos preocuparnos utcltos hui los l la e i t- .
que nos pueden producir los teoremas y pruebas (cuando so n
ciertas o no), y en su lugar, darla bienvenida a la incertidumbre
de la historia y la biología . Desde esta perspectiva el institucionalismo
se aproxima a las fronteras de la economí a
evolucionista . 3
1 Conviene recordar las definiciones convencionales de instituciones :
i) una organización o establecimiento dedicado a la promoción de un oh¡etiv o
especial, po' ejemplo, la educación pública ; ii) el edificio o eonstruceiún dcl i
cado para tales fines, por ejemplo, la escuela pública ; iii) un modelo bici establecido
y estructurado de comportamiento o de las relaciones que son aceptadas
corno parte fundamental de la vida cultur al, por ejemplo, la familia y e l
matrimonio ; iv) cualquier ley o costumbre establecida ; v) el acto de instituir o
establecer algo : la institución de la ley . The Random House Dictionary, 1988 .
2 J. Buchanan, Ensayos sobre economía política, Alianza Editorial Mexi -
cana, México, 1990, p . 27 .
3 Para una comparación entre el neoinstitucionalismo económico y l a
economía evolucionarla véase el magnífico libro de G . M . Hodgson, Economics
and Evolution. Bringing Life Back unto Economics, The Michigan Uni ."ers :t y
Press, Michigan, 1996 .
25
)
Sr
INTRODUCCIÓN
El institucionalismo aplica las categorías e instrumentos d e
la: teoría económica convencional, pero los ha criticado y des -
arrollado para estudiar el papel de las instituciones, las normas,
los valores y la cultura en el intercambio, asumiendo ex -
plícitamente una perspectiva de análisis multidisciplinario .
La economía institucional ha despertado el interés de lo s
estudiosos y fertilizado el campo para el surgimiento de núei
as teorías y enfoques sobre temas que la economía convencional
y dominante había largamente ignorado o rechazad o
e lHicrtamcnte. En los últimos 25 años ha habido un renacimiento
institucionalista. Actualmente comprende a un núme -
importante y creciente de académicos . Muchas institucione s
rúblicas, gubernamentales y no gubernamentales, han comen -
do 3 admitir la importancia de las instituidiones en el dise -
derus políticas y programas . El institucionalismo es u n
,"cc o intelectual rico, complejo y diverso '; no una es -
ni , :nolíiicc, . El institucionalismo, m sus distintas varian -
esupcine_ la aemonra y consistencia analítica, com o
economía neoclásica ; por e l 'contrario, enfatiza los conflic -
L-as y contradicciones, no sólo en el nivel de los modelos ana -
iticos, sirio también de la realidad que busca analizar ; desde
este punto de vista el institucionalismo puede definirse com o
una alternativa heterodoxa al neoclasicismo hegemónico ,
pero sin abandonarlo .
Cease, en el prefacio de su Teoría ele la empresa, insistió en
el divorcio que se establece entre la teoría neoclásica y el mun -
do real : 'En el marco analítico neoclásico —escribe Coaseel
intercambio tiene lugar en un vacío sin la especificación de
sus instituciones . Así, existen consumidores sin humanidad ,
empresas sin organización, y aun intercambio sin mercados . " 4
La pregunta clave de la cual parte el institucionalismo es :
;por qué surgen las instituciones? En una primera respuest a
podría decir que las instituciones y normas nacen y preva -
, n dondequiera que los individuos intentan vivir y trabaja r
sociedad . La vida en una sociedad, simple o compleja, su -
e. de partida vivir rodeado de un conjunto de instituciones
s ;jales . Muchas preguntas surgen de estas premisas : ¿cuále s
R. H . Cease, The rirm, the Market and the Law, The University of Chicag o
Chicago, 1988, p . 3 .
INTRODUCCIÓN
2 7
son los incentivos para crear instituciones? ¿Por qué son tan -
tas? ¿Por qué difieren tanto entre las sociedades? ¿Cuándo y
por qué cambian? ¿ Por qué son más o menos eficientes ?
Para responder a esas preguntas el institucionalismo part e
del estudio del comportamiento y las elecciones individuales ,
y el modo en que ambos procesos son moldeados por las instituciones
existentes . Los seres humanos crean, demandan, rechazan,
operan y, finalmente, alteran las instituciones, com o
un resultado primigenio de sus elecciones egoístas y raciona -
les . Esta premisa es ciertamente simplificadora, pues en l a
realidad los individuos se relacionan social, económica y politicamente
a través de-instituciones construidas, mantenida s
y cambiadas colectivamente de acuerdo con ciertas reglas y
procedimientos . La acción colectiva ele los individuos y grupos
sociales, sus contradicciones, conflictos y lucha por el po -
der, y por supuesto, las propias reglas, transcurren, en mayo r
o menor medida, co el mundo de las instituciones . El ccri¡rrr r
to de estos elementos, no sólo las instituciones, restringen la s
elecciones egoístas y maximizadoras .
El anterior es el ámbito al cual se refiere la teoría de las ins -
tituciones en su nivel más abstracto . En esta dirección el insti -
tucionalismo reafirma la importancia del control social v de l
ejercicio de la acción colectiva . Enfatiza que la economía d e
mercado per se es un sistema de control social . Los mercado s
son lo que son y se desempeñan como lo hacen porque las ins -
tituciones operan como mecanismos de control social qu e
restringen las acciones maximizadoras de los individuos ; s i
éstas siguieran su propia lógica, conducirían a la destrucció n
de la economía o a un "estado de naturaleza " . El mecanism o
principal de asignación de recursos no es, en abstracto, el mer -
cado, sino las instituciones, especialmente las estructuras d e
poder que estructuran a los mercados y esas estructuras so n
mantenidas, a su vez, por los propios mercados .
El campo de estudio del institucionalismo comprende la s
complejas relaciones de la economía con las instituciones ,
lo cual permite introducir temas y problemas que la economí a
convencional ha desechado o no admite . 5 Todos los institucio -
s Véase D . North, Institutions, Institutional Change arad Econo+nic Per/Drmance,
Cambridge University Press, Cambridge, Mass ., 1990 .
28
INTRODUCCIÓN
INTRODUCCIÓN
2 9
nalistas coinciden en que los mercados son organizados de
acuerdo con los arreglos institucionales existentes, y admiten
que el mercado no es el único mecanismo asignador de recursos,
sino las instituciones y especialmente las estructuras de
poder que organizan a los mercados, y los mercados, a su vez ,
ayudan a preservar esas estructuras. A menudo los economistas
concentran exclusivamente la atención en los mecanismos
del mercado. Sin embargo, como afirma Ayres, "[ . . .] los economistas
han olvidado los mecanismos reales de asignación d e
recursos son las instituciones " . 6
Los institucionalistas están más interesados en estudiar l a
distribución del poder en la sociedad, los mercados corno instituciones
complejas, las causas y consecuencias de las motivaciones
psicológicas de los individuos y grupos; la formación
del conocimiento económico, es decir, la aprehensión, manipulación
y control de la información ; las expectativas de lo s
individuos de cara a la incertidumbre y el riesgo y, entre otra s
cosas, la asignación de recursos .' Se ha dicho, con razón, qu e
colocar el mercado corno el mecanismo que siempre conduce
a resultados eficientes y óptimos conduce a pensar que cualquier
resultado es óptimo por definición . Esta conclusión e s
estrecha y, en consecuencia, restringe mucho el campo de análisis,
coinn ocurre . con la economía convencional . 1 :;n con(rar,lt ,
li i:S institucionalistas se preocupan por el análisis de las estruc -
ttiras de poder y el papel del Estado en la formación y mejora -
miento de la operación de los mercados y consecuentement e
relativizan el papel del mercado en el logro de la eficiencias
El institucionalismo acentúa la necesidad del empirismo ,
es decir, su preocupación va más allá de los modelos teórico s
n abstractos . No se preocupa excesivamente por la formalización
matemática a priori de sus modelos, sino por las técnica s
de cuantificación y medición de las variables que importa n
Ayres, 1957, p, 26, citado por J . W . Samuels, "The present state of in'stitu -
tional economles", CambridgeJoan-tal o(Ecouomics, vol . 19, núm. 4, agosto d e
1995, p . 571 .
Samuels sugiere estos temas . Samuels, ibid .
s -Samuels ha escrito : "Los institucionalistas han perseguido el análisis d e
las fuerzas sociales que condicionan y conducen a la formación de mercados
el ejercicio de la acción individual y el comportamiento . Las instituciones
nne constituyen u operan a través de los mentados. " Ibid., p . 572 .
para el desempeño económico . Finalmente, y no menos importante,
busca aplicar sus conocimientos a la elaboración d e
políticas públicas.
Conviene señalar que muchos economistas, y otros analis -
tas sociales, aun sin proclamarse institucionalistas, tunlliic' n
se han preocupado por destacar la importancia de la estruc -
tura social y política para la operación de la economía, y han
intentado aplicar un enfoque transdisciplinario que combin e
las perspectivas analíticas de la economía, la política, la sociología,
la psicología, y la antropología, al esittclio ele fcntíntcniir ,
económicos en contextos institucionales .
ANTECEDENTES Y EVOLUCIÓN DEL INSTITUCIONALISM O
Los antecedentes del neoinstitucionalismo son remotos, su ni : -
gen se encuentra en los economistas clásicos, el historicism o
alemán, la escuela austriaca, el marxismo . En el siguiente diagrama9
se presentan las principales relaciones e influencias
ele las escuelas del pensamiento económico en su Cvoluc rión .
Evolución del inslilucioualislnc> económico
Historicism o
1
alemán clásico
Neoinsiitucionalismo 1
económic o
9 Diagrama reelaborado a partir de J . W . Samuels, Iristitutional Ecotiomics,
3 vols ., Edward Elgar, Londres, 1988 .
Escuel a
clásica
Marxism o
\ Iestitucionalism o
Escuela austriac a
marginalist a
—a.- Escuel a
neoclásica
Escuel a
de Chicago
Economía d e
la informació n
Elección públic a
Acción colectiva
30
INTRODUCCIÓN
INTRODUCCIÓN
3 1
Los economistas clásicos fueron, en buena medida, los pioneros
en introducir el análisis de las instituciones para explicar
el intercambio económico . A . Smith, J . S. Mili y C. Marx
son ejemplos conspicuos de pensadores que se destacaron e n
la anterior dirección, aunque ciertamente no desarrollaro n
una teoría formal de las instituciones . Sin embargo, los econo -
mi stas de los siglos xvni y xlx, con A . Smith a la cabeza, formu -
laron cuatro ideas trascendentales . Primero, la concepción ,
según la cual los humanos tienen una propensión innata a l
intercambio como una conducta humana sustantiva . Seguir -
do, que el egoísmo de los individuos y la búsqueda del logro
de sus intereses conducen al bienestar de toda la sociedad .
Tercera, que los mercados libres permiten maximizar el bien -
estar individual a través de la cooperación con otros individuo s
(J. Bentham). Y cuarta, que la libre competencia entre los in -
dividuos es la institución reguladora del mercado (Mano Invi -
sible) . Estas ideas se resumen en la demanda y necesidad d e
la más amplia libertad de los individos (J . S . Mill) . Estos su -
puestos fueron llevados a su extrema simplificación por l a
economía neoclásica . En realidad, los economistas liberales
habían matizado mucho estos supuestos .
Por ejemplo, la tesis fundamental de A . Smith, y uno de sus
principales descubrimientos, fue que el libre mercado permitiría
maximizar el bienestar de las capas más pobres de l a
población, porque el libre mercado permitiría el crecimiento
de la riqueza y la disminución paulatina de los más pobres e
indigentes. Se aceptaba que la inequidad económica es un efec -
to lateral del sistema de mercado y de la conducta egoísta d e
los individuos . Esto último, sin embargo, era justificado por -
que mejoraba el nivel de vida absoluto (no el relativo) de lo s
menos favorecidos en la sociedad. Pero A. Smith también reco -
nocía que los individuos entran irremediablemente en un con -
flicto de intereses que debe ser regulado a través de normas e
instituciones, destacadamente el mantenimiento del sistem a
legal v la protección de los derechos de propiedad.
Los clásicos estaban conscientes de que la conducta humana
no depende, la mayoría de las veces, del cálculo económico,
sino de los hábitos y aun de las emociones, y que mucha s
reces las metas humanas no son materiales. Hoy se comienza
a admitir que la conducta racional y calculadora es una simplificación
burda de las ideas liberales . 1 0
Hobbes y otros pensadores liberales, a los que se ha identificado
con las premisas metodológicas individualistas, cierta -
mente admitían la conducta egoísta, pero sólo coila' i ,lul l
de partida y no de llegada . Hobbes sostenía que los individuos
eran criaturas compulsivas e impulsivas, víctimas de sus hábitos
y emociones. Es decir, se reconocían las limitaciones qu e
enfrentan los individuos para adaptarse socialmente a los cam -
bios de circunstancias de lodo tipo : sociales, ecYmi 111L a ., u ,
líticas, tecnológicas y morales .
J . S . subrayó lo anterior cuando escribió que "no es l a
separación de intereses, reales o imaginarios de las mayorías .
lo que pone en peligro la existencia de las minorías, sino si ; s
antipatías religiosas, políticas y raciales " . 11 En Fin, los clás -
eoS aceptaron cu n1,lvur nietlld,r que las inslitu ion r,, l :1\ rl -
glas, los contratos, y en general las regulaciones del gobiern o
eran indispensables para entender el funcionamiento de lo s
mercados .
La importancia que los clásicos le habían conferido al papel
de las instituciones se fue diluyendo en el pensamiento d e
los economistas que les sucedieron, hasta casi desaparecer .
En efecto, los economistas neoclásicos de finales del siglo xi x
y principios del siglo xx se preocuparon poco por el papel d e
las instituciones . El análisis económico que desarrollaron Fu e
para un mundo sin instituciones . La complejidad del hombr e
quedó reducida al Horno econornicus .
La escuela neoclásica se convirtió en la dominante en Euro -
pa occidental y América del Norte . Esto probablemente contribuyó
a frenar las posibilidades de desarrollo, y sobre tod o
de su expansión más allá de sus lugares de origen, de otras es -
cuelas, como la historicista o la economía austriaca, que permanecieron
como teorías marginales en los centros académicas
más influyentes de los Estados Unidos y Gran Bretaña . L a
economía triunfante concentró su análisis, cada vez más, e n
' 0 Véase al respecto el excelente recuento de S . Holmes, Passions and Consurints
. On the Theory of Liberal Democracy, The University of Chicago Press ,
Chicago, 1994 .
' Citado por S . Holmes, ibid ., p . 3 .
32
INTRODUCCIÓN
INTRODUCCIÓN
3 3
el intercambio económico, desde una perspectiva de acuerd o
con la cual la conducta microeconómica y las elecciones racio -
nales de los individuos conducían a soluciones óptimas en l a
asignación de recursos sin necesidad de la intervención de la s
instituciones. Aún más, a las instituciones se les atribuía u n
efecto pernicioso en el logro de la eficiencia económica .
El intercambio y la conducta económica fueron estudiado s
como procesos que ocurrían al margen de las instituciones, y
sólo determinados por el mercado y la conducta de los indivi -
duos . El análisis neoclásico, con A . Marshall a la cabeza, no s e
interesó más por analizar los problemas económicos y buscar
sus soluciones en contextos en los cuales las instituciones, lo s
conflictos sociales y las negociaciones políticas son importan -
tes ; por el coftrario, su piedra de toque fue que los problemas
de <signación de recursos y distribución del ingreso deberían
analizarse y resolverse en el ámbito estricto de la esfer a' económica,
sin necesidad de incorporar ningún elemento "extra -
económico", pues el mercado conduciría a resultados eficientes
sin necesidad de intervenciones políticas o institucionales .
En el siguiente esquema se ilustra la delimitación de las fron -
teras del análisis neoclásico.
A pesar de la hegemonía de las ideas neoclásicas, alguno s
economistas, en los albores del siglo xx, volvieron a llamar l a
atención sobre la necesidad de estudiar el intercambio y la con -
ducta económica en el contexto de las instituciones que lo s
rodeaban . Por ejemplo, Max Weber (1864-1920) advirtió a
los economistas sobre la necesidad de analizar simultáneamente
las relaciones interinfluyentes entre la economía, las ins -
tituciones v los valores . Como es sabido, Weber realizó desd e
la anterior perspectiva importantes contribuciones a las ciencias
sociales y a la economía . En sus conocidas obras La ética
protestante v el espíritu del capitalismo (1904-1905) y Economía
, sociedad (1922) puso de relieve la necesidad de relacionar
la economía, la política y la sociedad .
Otros pensadores siguieron también la perspectiva weberiana
; por ejemplo T. Veblen (1857-1929), quien es considera -
do el fundador del institucionalismo económico moderno o
americano, reaccionó críticamente frente a la economía domi -
nante, y criticó la esterilidad del análisis marginalista para
Fronteras de la economía convenciona l
comprender la influencia de los valores, las tradiciones, las le -
ves y la cultura, en l a .conducta económica de los individuos .
La respuesta de Veblen al enfoque microeconómico, basad o
en el modelo del Horno economicus, fue que 'el intercambio y l a
conducta económica de los individuos era algo más que precios,
cantidades y mercados1Esta concepción se refleja da, :l -
mente en sus obras Thc. Theo y of thc L .eisure Class (1899) y Tli c
Theory of Business Enterprise (1904)'eblcnpostuló que en la
realidad, la economía es una red de instituciones y valores qu e
organizan y moldean el comportamiento económico de lo s
individuos y que, en consecuencia, los individuos no sólo re -
accionaban y tomaban decisiones frente a los cambios en los
precios (relativos), sino también consideraban las instituciones.
La teoría de la generación de riqueza de Veblen tiene que
éi mucho con los hábitos y costumbres que forman parte d e
la vida social y de sus transformaciones a través de proceso s
socializados individual o colectivamente por los individuos .
El esfuerzo de T . Veblen fue acompañado por otros destacados
pensadores, que desde muy diferentes perspectivas re -
tomaron y recrearon el enfoque institucionalista para analizar
el funcionamiento de la economía . Entre ellos sobresale n
J . Schumpeter (1883-1950), que en su obra Theor,v of Ecoi
:omic Development (1912) introdujo el papel del liderazgo y
la capacidad empresarial en la organización del mercado y e n
Variables endógezas :
• Los precios relativos so n
el mecanismo eficiénte de
asignación de recurso s
• Las elecciones individua -
les, racionales y egoísta s
conducen a la maximiza -
ción del bienestar socia l
La frontera de análisis : e l
sistema económico
Variables exógenas :
• Instituciones y leye s
• Progreso técnic o
Excluye
• Estado
• Elecciones y acciones co -
lectiva s
El estudio de los valores, l a
Excluye
cultura y las estructuras d e
poder
34
INTRODUCCIÓN
INTRODUCCIÓN
3 5
la innovación técnica . Schumpeter es reconocido por habe r
dado importancia al papel de la tecnología como una de la s
mayores fuerzas de transformación de los sistemas económicos.
Los institucionalistas han retornado y desarrolladó est a
dea en el análisis de los profundos efectos de la industrializa -
ción sobre la organización económica, social y política y, e n
general, sobre toda la vida cultural, así como la cultura tien e
también una influencia decisiva en la adopción y operació n
de la tecnología. 1 2
F. Knight (1885-1972), en su obra Risk, Uncertanity an d
Profit (1921), incorporó el concepto de incertidumbre asocia -
da al desconocimiento económico y el modo en que éste afect a
el comportamiento económico de los individuos . Estas idea s
han sido recreadas por los institucionalistas para analiza r
problemas de información incompleta y asimétrica, riesg o
moral, selección adversa y problemas de la agencia y el principal
. La idea básica que se desprende es que los individuos,
la mayoría de las ocasiones, toman decisiones y eligen bajo l a
influencia de la ignorancia y la incertidumbre, lo cual limi -
racionalidad de su conducta . Su descubrimiento desafió l a
economía convencional que, corno ,s sabido, suponía la exia -
:miel r de información comple!o y pede( Ll para cl inlel car a
I>it,
,ta elecciones .
F. Commons, en sus libros Legal Foundations of Capitcrlisrr '
;1929) e 1ustitrrtional Economics (1934), destacó el papel de l
derecho v las leyes en el comportamiento económico . Commons
define las instituciones como una acción colectiva emprendida
para ampliar la libertad, y la acción individual com o
una condición indispensable para crear mercados libres ,
incluido el mercado de trabajo . En este último punto se admite
que Commons contribuyó significativamente a entende r
que la riqueza generada en una economía depende crucialmen
te de reglas razonables del trabajo, que justamente defi -
12 R . R . Nelson y S . G . Wintcr reconocen la influencia de Schumpeter e n
os economistas institucionalistas y evolucionistas del cambio económico ,
ecnicn, institucional v organizacional . En la importante obra de estos auto -
res señalan que "la influencia de Joseph Schumpeter es tan decisiva y extend
e rla en nuestro trabajo que no hay ni que mencionarlo" . R . R . Nelson y S . G .
\', :nt r, 4+t Evoltt(iatiarv Theory of Ecoriomic Change, The Belknap Press o f
! I :+r :u
1 ni crsiIv Press, Cambridge, Mass ., 1996, p . 39 .
nen los límites de las acciones individuales y colectivas . En con -
traste, la economía neoclásica desconoce la importancia d e
esas reglas y de los valores que representan para la productividad
del trabajo . Actualmente, estas idéas seminales ha n
sido ampliamente desarrolladas en el ámbito de la escuela conocida
corno Economics and Law para estudiar la influenci a
de las cortes, tribunales, contratos, los derechos de propieda d
y, en general, de las leyes sobre las decisiones de los agente s
económicos.
H. Simon (1916- ), en sus libros Adrninistrative Belrat'inrt r
(1947) y Models of Man : Social and Rational (1957), señaló que
la falta de información y conocimiento completo altera e l
comportamiento económico de los individuos, y que el proce -
so de elección entre alternativas económicas tiene motivacio -
nes más complejas que las meramente económicas . Simo n
descubrió, además, la importante noción de "racionalidad limi -
tad a " , de acuerdo con la cual las elecciones racionales y maxi -
mizadoras de los individuos son restringidas o limitadas po r
las instituciones y los valores existentes, así como por sus limitadas
capacidades de conocimiento, información y cálculo.
Este argumento fue una dura crítica que desafió los piltres
(-mullir( isltls del modelo. de elección racional limicláeirc+ .
En suma, estos economistas, entre muchos otros, contribuyeron
decisivamente a la formación de la escuela institucionalista
americana . 13 Ésta se caracterizó por combinar las categorías
propias del análisis económico y de la teoría de la s
instituciones para estudiar el impacto de las instituciones, l a
legislación económica, los valores y la cultura en el comportamiento
económico de individuos y grupos, trascendiendo ,
de este modo, los estrechos límites de los enfoques económicos
marginalistas y conductistas, basados de modo casi exclu -
sivo en el modelo del Horno economicus, de acuerdo con e l
cual los individuos eligen en el nirvana de un mundo sin con -
flictos sociales, sin instituciones y sin fricciones, y los proble -
mas económicos se solucionan sin costos de transacción .
3 Una de las revisiones más completas sobre la evolución de las ideas el ;+ -
sicas del institucionalismo puede revisarse en G . Hodgson, Ecosnomic
/nstitutions . A Manifesto fora Modero lnstitutional Economics, Polity Press ,
Oxford, 1988, y G . Hodgson, Economics and Evolution . Bringing L ife Bnck irl o
Eranantics, Thc Univctsity of Michigan Press, Michigan, 1996 .
1
36
INTRODUCCIÓN
El institucionalismo extendió sus intereses analíticos haci a
los pro`olemas de la organización económica ; el control de la s
decisiones y la información y la distribución asimétrica d e
la información y el poder económico y político ; el papel dé lo s
derechos de propiedad en la formación de incentivos a la in -
versión y el ahorro ; cl papel de los contratos en la incertidumbre
económica, entre otros temas relevantes .
En general, la visión institucionalista concibe el mercad o
corno una institución compleja, que es resultado de los arre -
los económicos, sociales e institucionales a los cuales llega n
los individuos, y que opera simultáneamente en la sociedad, l a
política y la economía . En este sentido, el mercado no es e l
único, ni el mejor mecanismo de asignación de recursos ; po r
el contrario, se admite que las instituciones públicas y priva -
ti as, directamente o a través del mercado, contribuyen significar.
ivamente a cambiar la asignación de recursos, contribuyen -
do a la mayor o menor eficiencia económica .
El institucionalismo que más fuerza alcanzó fue el estadunidense
. 14 Sin embargo, y a pesar de sus notables contribuciones,
no recibió suficiente atención, ni tampoco gozó de much a
aceptación por parte de las escuelas rnarginalistas, subjetivistas
y de equilibrio general ya dominantes a principios del siglo
xx . Incluso muchas veces fue criticado, con razón o sin ella .
Algunas de las críticas más importantes que se dirigieron a est e
institucionalismo fueron :
• No haber desarrollado una teoría de las instituciones .
• Encaminar todos sus esfuerzos a la descripción de las funciones
de las instituciones y no al análisis de las implicaciones
de las instituciones para el desempeño de una economía .
• Fundir en un mismo concepto de institución los aspecto s
organizativos y las reglas que gobiernan las instituciones ,
cnfxtndiendo las instituciones, en tanto que cuerpos burocráticos
administrativos, con las reglas y normas que restringe n
el comportamiento económico de los individuos en las orgaoizaciones
.
1 -1 Véase a este respecto la recopilación de textos clásicos de Warren Sa -
s, oc . cit ., 1988, en donde aparece una muestra representativa de autore s
ices como Ares, Commons y Mitchell .
INTRODUCCIÓN
3 i
R . Coase afirmó lapidariamente que el institucionalismo nor -
teamericano :
conduce a nada [ . . .] sin teoría, no tiene nada que decir, excepto un a
masa de material déscriptivo esperando por una teoría [ ., .] . As í
os institucionalistas modernos tienen antecedentes, pero éstos n o
son los inmediatos anteriores [ . . .]. 1 5
Sin embargo, a pesar de las deficiencias, se ha reconocid o
que el institucionalismo, en general, ha contribuido a mejora r
el entend~into de la economía en los siguientes aspectos :
i) la economía no se reduce a relaciones entre mercados ,
precios y cantidades, en realidad, la dinámica de la economía
no podría entenderse sin el importante papel de lo s
derechos de propiedad, los contratos, las negociacione s
políticas, las acciones colectivas, las regulaciones económicas,
los sindicatos y, en general, las intervenciones de l
Estado en la economía a través de la amplia gama de políticas
públicas ;
ti) la economía tiene que ser estudiada di1111 lltU,1111t2111C
,ion ,
un todo (holísticamente)IE1 institucionalismo sostiene qu a
es plausible la existencia de distintos puntos de equilibrio .
En parte, debido al papel de las instituciones, es decir, e n
ocasiones las instituciones pueden empeorar o mejorar l a
asignación de recursos ; /
iii) es importante el comportamiento microeconómico individual,
pero tanto o más importante es también el comportamiento
macrosocial de los grupos, fuerzas políticas, o
coaliciones sociales, cuando actúan en procesos de elecció n
pública y acciones colectivas en los cuales, además, coexis -
ten elecciones mercantiles y no mercantiles, y
iu) es importante el análisis empírico de los fenómenos vinculados
a las instituciones, y no sólo a través de métodos de -
ductivos típicos de los modelos económicos abstractos .'''
5 Citado por T . Eggertsson, Economic Behavior and /nstitutions, Ca,nbidbe
Surveys of Econotnic Literature, Cambridge University Press, Cambridge .
Mass ., 199 ] , p . 10 .
s Samuels, op . cit ., 1988, pp . 3 y ss .
i
38
INTRODUCCIÓN
EL SURGIMIENTO DEL NEOINSTITUCIONALISMO ECONÓMIC O
El nuevo institucionalismo económico surge como una res -
puesta al institucionalismo tradicional y, al mismo tiempo ,
como una crítica a la rigidez analítica de la economía neoclásica
. t' No es una escuela homogénea, coexisten corriente s
desde las que están muy cercanas a los supuestos básicos de
la economía neoclásica, hasta aquellas que abiertamente rechazan
sus fundamentos teóricos . 18 En efecto, el nuevo institucionalismo
económico comprende a autores tan diferente s
como Coase, Williamson y North, que coinciden en destaca r
la importancia de las instituciones, pero al mismo tiempo tienen
diferencias teóricas importantes . 19 ,
' 7 Las posiciones principales de las distintas versiones del institucionalismo
clásico pueden revisarse en G . Hodgson, Economics and Institutions ,
.4 Mani{esto for a Modera Institutional Economics, Polity Press, Oxford, 1988 ;
O . Williamson, Las instituciones económicas del capitalismo, FCE, México,
1989 ; C . Gunrarssrm, " What is New and What is Institutional in Ihe New las •
titutional Economics? An Essay on OId and New lnstitutionalism and th c
Role of the State in Developing Countries", cn Scandinavi in F_couotuic llistun
Rin ase 1990, Así como la recopilación cae algunos de los ensayos ni ;hs re pite
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l ;;o'ell el al . (conips .), •' l hc Invisible Hand " , en 77te Nn e Palgrave, Nortun ,
Nueva York, 1989 .
Véase, por ejemplo, D . C . North, Institutions, Institucional Changs au d
cnnoinic Perfo rmance, Camhridge University Press, Cambridge, 1991, y además
T . Eggertsson, Economic Behavior and Institutions, Cambridge Universi -
Press, Cambridge, 1991 ; E . Ostrom, Govsrning che. Cormnons . The Evolutio n
of Irlstinttions for Collective Action, Cambridge University Press, Cambridge ,
1990 ; Robert Grafstein, Institutional Realism. Social and Political Constrain s
on Racional Actor, Yale University Press, Londres, 1992 ; D . W . Bromley, Economic
Interests and Institutions . The Conceptual Foundations of Public Policy,
Basil Blackwell, Nueva York, 1989 ; J. Knight, Institutions and Social Conflict ,
University of Cambridge Press, Cambridge, Mass ., 1992 .
° Probablemente el autor más cercano al paradigma neoclásico se a
Williamson, destacando Mercados y jerarquías: su análisis y sus implicacione s
antitrust, FCE, México, 1991 ; Las instituciones económicas del capitalismo ,
ves, México, 1989 . D . North es un autor al co" los neoclásicos consideran heterodoxo,
pero su trabajo ha tenido una amplia-influencia por medio de su s
obras Estructura y cambio en la historia económica, Alianza Universidad, Madrid,
1984 ; Institutions, Institutional Change and Economic Performance ,
Camb. idge University Press, Camhridge, 1991 ; R . Coase es el autor más reconocido
por su crítica al institucionalismo tradicional pero también a la economía
neoclásica ; su obra mas reconocida es The Firm, the Market and che Lose ,
Th University oF Chicago Press, Chicago, 1988 .
INTRODUCCIÓN
3 9
Estos tres autores conforman lo que podríamos denomina r
el "núcleo duro" del neoinstitucionalismo, abordan ternas vin -
culados a la organización y operación de la empresa, la división
entre empresas y mercados ; la formación de sistemas d e
mercados y de las instituciones que forman esos sistema s
de mercados ; incluyen los costos de transacción como un aspecto
relevante ; el papel de los procesos políticos ; las estruc -
turas de poder y los mecanismos de decisión . 2 0
Otros autores que se pueden inscribir, parcial o totalmente ,
en la tradición institucionalista extienden los temas de investi -
gación del neoinstitucionalismo "duro" a un amplio número
de temas. Por ejemplo, la escuela de la elección pública, los de -
rechos de propiedad, la búsqueda de la renta, ecoliornics n.tl r
late, capital humano y social, entre otros . Muchos de estos te -
mas son congruentes con los supuestos y agendas de investigación
del neoinstitucionalismo . Entre los autores que sin, v a
referencias clásicas sobre los anteriores ternas destacan J . Bu -
chanan, G . Tullock, A, Alchian, M . Olson, H . Demsetz, R . Pos -
ncr, G . Becleer y G . Stigler. Estos autores, enFoqucs y esctt-• -
las comparten en buena medida los supuestos neoclásicos .
aunque los "relajan " para poder incluir los nuevos trlu :.ts d
l t v e ; . l i ~; l l t ¡Un . Hl i' e , i c l ' ; t l , taletl& ;tFil ln ;tl ; :r tjur r •I~
, n
comparten valores e ideologías que son asumidas explícita -
mente por sus' autores como posiciones conservadoras . 'En sus
perspectivas metodológicas se percibe un marcado eclecticismo,
que en buena medida es explicado porque los autores v
escuelas toman las ventajas de las distintas fuentes para enriquecer
el análisis .//
En el siguiente diagrama se ilustra la evolución del institucionalismo
hasta el surgimiento del neoinstitucionalismo .Y'
El neoinstitucionalismo que goza de más prestigio intelectual
reconoce que la economía neoclásica provee de instrumentos
de análisis poderosos a otros enfoques económicos ,
pero también señala que los enfoques convencionales han dejado
de lado el importante papel que desempeñan las instituciones,
y los temas relacionadas con ellas ; en la operación d e
la economía . Por ejemplo, D . North ha reconocido lo anterior ,
' 0 Esta propuesta temática es de Samuels, op . cit., 1995 .
40
INTRODUCCIÓN
Evolución del institucionalismo económico
1 . Antecedentes : Existe una preocupación por e l
papel de las instituciones, pero sin una teorí a
para explicar su papel en la economía.
Autores : economistas clásicos, Marx, Weber
4 . Contribuciones a l
neoinstitucionalismo :
Aceptan la importanci a
de las instituciones y
han desarrollad o
enfoques pertinentes
para estudiarlas .
Autores : Becker ,
Stigl .er, Scitovsky ,
Coase, Lancaste r
3 Neoinstitucionalismo económico : Formul a
unu teoría de las instituciones a partir de s u
crítica a la economía neoclásica .
Autores : Coase, North, Williamso n
empero también ha llamado la atención sobre la necesidad d e
superar la rigidez y desarrollar las categorías que permita n
superar las evidentes ausencias metodológicas y temáticas :
[ . . .] se requiere —dice North— una teoría de las instituciones [ . . .] ,
introducir el mundo real con sus fricciones [ . . .], los costos d e
transacción para iluminar los nudos ciegos que la miopía del mo -
delo neoclásico les ha impedido observar . 2 1
La corriente principal del neoinstitucionalismo admite qu e
es posible utilizar el instrumental neoclásico . Por ejemplo, e l
neoinstitucionalismo asume, al igual que el modelo neoclásico,
que la producción involucra no sólo la transformación física
de insumos y la producción de bienes, pero señala qu e
también es relevante la transferencia de los derechos de propieded
entre los dueños de los recursos, en el intercambio d e
-._r_encías, que ello supone, además de los costos de pro -
D. North . Estructura 3 cambio en la historia económica, Alianz a
.-. :d_.0, Madrid, 1984, pp . 31 y 03, y D . tit ortit, op . ci' ., 1990, p . sii .
INTRODUCCIÓN
4
ducción, la presencia de los costos de transacción inevitabl e
mente involucrados en el intercambio .
El supuesto típico de la conducta económica que asume a lo s
individuos como egoístas y maximizadores se puede mantener
siempre y cuando se introduzca el papel de las restriccione s
institucionales y organizacionales en las elecciones económicas
de los individuos . 22 En este sentido, el papel de las instituciones
en la economía puede ser estudiado desde la perspectiva
del modelo de elección racional y, al mismo tiempo, d e
las obligaciones y restricciones institucionales .
Es indudable que el modelo de elección racional ofrece un a
clave para entender-la relación entre elección y estructura económica.
Y además, como ha escrito E . Phelps, desafortunada -
mente los economistas no han creado todavía una alternativ a
a este modelo. Sin embargo, el neoinstitucionalismo va más
allá de la estrechez de los supuestos maximizadores, porque
éstos sólo permiten analizar los resultados de las eleccione s
desde la perspectiva de individuos aislados y como si su conducta
maximizadora no entrara en contradicción con los esfuerzos
también maximizadores de otros individuos. En con -
traste, el institucionalismo introduce el estudio de los perjuicios
o beneficios colectivos de las elecciones económicas de los individuos,
así como las tensiones y contradicciones entre l a
maximización individual y la maximización del bienestar colectivo
. Esta perspectiva permite incorporar los aspectos políticos,
las negociaciones, los contratos, el intercambio de derechos
de propiedad, etc ., que importan decisivamente en l a
vida económica y social .2 3
CONCLUSIONE S
En un apretado resumen podríamos decir que el neoinstitticionalismo
se preocupa por el estudio de un conjunto ampli o
de temas y enfoques entre los que destacan :
t2 T . Eggertsson, Econonnic Bchavior and Itutitutions, Cambridge Survc s
nf Ecnnomic Literature, Cambridge University Press, Cambridge, 1991, p . Ni .
' t J . Knight, lnstitutions and Social Conflict, Cambridge Un iyersity Press ,
Cambridge, 1992, p . xi .
2 . Institucionalismo económico : No hay una
teoría de las instituciones . Rechazo parcia l
a la economía clásica .
Autores : Veblen, Knight, Simon, Commons,_
Schumpeter, Ayres, Mitchell, K. Polanyi
)
)
INTRODUCCIÓN
• Incorpora las fricciones sociales, los conflictos distributivo s
y- las estructuras de poder que surgen en el mundo real cuan -
do se relacionan, la economía y las instituciones, por medi o
de los contratos, las regulaciones, los derechos de propieda d
en general, las leyes que reglamentan el intercambio . El
: :coinstitucionalismo enfoca las estructuras de poder desd e
una doble perspectiva: la organización y el control del siste -
ma económico y el proceso jurídico, es decir, el nexo marc o
jurídico-proceso económico, que es el proceso central qu e
organiza y estructura la relación marco jurídico-gobiernopolítica-
economía .
• Enfoca los problemas de asignación de recursos como u n
proceso de ajuste complejo y de negociaciones entre individuos,
grupos, el Estado, etc ., y no normativamente, como-l a
economía convencional, para la cual siempre hay una solución
óptima de equilibrio que es eficiente independientemen -
te de los conflictos distributivos que surgen de las contradic -
ciones a las cuales conduce la conducta maximizadora . Un
ejemplo típico es el desarrollo tecnológico y su aplicación ; e l
neoinstitucionalismo lo concibe como el resultado de un a
elección humana sujeta a prueba ensayo y error, al aprendizaje
y asimilación, etc ., y no como el resultado exclusiv o
de ami elección del mercado basada sólo en los cambios d e
nrceios relativos y los eventuales beneficios adicionales qu e
:, -recen obtener como resultado de la nueva tecnología .
!as relaciones entre el tipo de instituciones y lo s
ie transacción . El neoinstitucionalismo supone qu e
cosos de transacción se elevan dramáticamente si la s
instituciones son ineficientes, ambiguas o no existe un a
autoridad que las haga cumplir y, a su vez, los costos d e
transacción influyen decisivamente en los costos de transformación.
• Sugiere que los problemas de información elevan los costo s
de transacción en el ámbito del diseño y aplicación de la s
políticas públicas y, en consecuencia, éstas pueden resulta r
en una asignación de recursos ineficiente .
• La influencia negativa de las instituciones ineficientes se ex -
presa no solamente en el nivel macroeconómico y macróso -
cial, sino también en el nivel de la empresa y de la estrutura
INTRODUCCIÓN
4 3
de la organización industrial, afectando la eficiencia en la
asignación de recursos en la microeconomía .
Para el neoinstitucionalismo son importantes los cambio s
en los precios relativos para las decisiones de invertir, aho -
rrar y consumir, pero se preocupa además por introducir e l
papel del cambio institucional, y cuáles son sus implicacio -
nes positivas o negativas para la asignación de recursos . La s
instituciones y las estructuras jerárquicas en las organizaciones
económicas son aspectos que pueden cambiar la s
elecciones y acciones de los individuos y grupos . En cam -
bio, la economía neoclásica asume como dadas las instituciones
y las estructuras jerárquicas de poder y control social .
Los neoinstitucionalistas han sugerido que el análisis económico
se ha quedado atrás con respecto a otras disciplina s
en el uso de la metodología institucionalista, y que será ne -
cesario realizar un gran esfuerzo por rectificar esta deficiencia,
mejorando los enfoques e instrumentos que relacionen
las teorías económica y de las instituciones .
• Subraya la necesidad de un marco conceptual y de una perspectiva
metodológica, por medio de la cual se analicen lo s
aspectos económicos, políticos y sociales, para introducir e l
papel del Estado, el sistema político, la cultura y los valores .
• Enfatiza la necesidad de estudiar los procedimientos involucrados
en los fenómenos a través de los cuales la economía,
el mercado y las instituciones se estructuran y/o deses -
tructuran. Ello supone que los agentes económicos actúa n
colectivamente, a través del mercado, pero también, y de ma -
nera decisiva, del proceso político y jurídico que se sigu e
para encontrar soluciones a problemas de asignación de re -
cursos y distribución del ingreso, para los cuales el mercad o
no ofrece respuestas o soluciones eficientes .
• Introduce el papel de la cultura en el proceso de evolució n
de una economía como un proceso acumulativo de conocimientos,
hábitos y valores . La cultura es importante en l a
formación de las identidades individuales y colectivas, la s
metas individuales y sociales, las preferencias sociales v
económicas en cuanto al ahorro el trabajo, la inversión, e l
consumo, la innovación y la incorporación de tecnologías y ,
en general, en los modos y estilos de vida individuales y so -
INTRODUCCIÓN
INTRODUCCIÓN
4 3
5 . Teoría de la or tl*ani'zaeióii indus -
trial, teoría de la gobernación, eco -
nomía de la información .
ciales . En segundo lugar, plantea que la cultura es una construcción
que, a su vez, es un producto de la interdependencia
entre individuos y grupos . Los individuos son formado s
v moldeados por las reglas que acepta y que la sociedad sanciona
. Su comportamiento y elecciones contribuyen a reforzar
o cambiar las reglas del juego existentes .
En el cuadro que sigue se presenta la agenda de investigación
y las distintas teorías y escuelas involucradas ; evidente -
mente se trata de un espectro más amplio que el de la economí a
eonvencional.
Indudablemente, el neoinstitucionalismo ha contribuido a
renovar enfoques y agendas sobre temas que habían recibido
escasa atención . Es cierto que aún queda mucho camino por
recorrer y un esfuerzo mayor para mejorar teorías y avanza r
en estudios empíricos de distinta naturaleza .
Características y teorías del neoinstitucionalismo
.\'eoinstitucionalismo :
características básicas
Teorías y enfoques que ha n
enriquecido el neoinstitucionalism o
1 . Introduce explícitamente el pape l
'e las restricciones contenidas e n
es regias y con tratos que gobierna n
el intercambio .
1 . Teoría de la regulación económi -
ca, el papel de las estructuras jurí -
ditas en el intercambio, problema s
del principal y la agencia, y la teorí a
del contrato .
2 . Incorpora el papel del intercam -
lelo de los derechos de propiedad y
.os contratos que aseguran las trans -
_cciones .
2 . Escuela de los derechos de pr o
piedad .
3 . Considera las consecuencias d e
;os costos de transacción v postul a
gle el
intercambio
no es libre d e
costos .
3 . Economía de ;os costos de trans -
acción .
= . Reconoce la existencia de infor -
mación incompleta y asimétrica .
4 . Economía de la información, in -
formación incompleta y asimétrica ,
selección adversa, riesgo moral, agencia-
principal, decisiones bajo incer -
tidumbre, el de credibilidad en el in -
tercambio,
las transacciones y l a
información .
5 Admite la importancia de los pro -
blemas organizacionales y de com -
portamiento en la teoría de la em -
presa y de la organización industrial .
Id papel de la tecnología .
o . Reconoce la importancia del marco
jurídico . .
7. Acentúa la importancia de las estructuras
de poder y las organizacio -
nes políticas .
8. Acepta el papel de las acciones co -
lectivas, la organización de los gru -
pos sociales y las coaliciones sociales .
1 9 . Asume que el Estado es una insti -
tución relevante en el intercambi o
porque genera incentivos o desincentivos
a la inversión, el trabajo y
1 el ahorro . El Estado es el generado r
más importante de instituciones .
APÉNDICE 1
La economía política ele las it-rstitucioues
I-lace ya 40 años Dahl y Lindblom se lamentaban de la resistencia
que había en contra de usar la economía política com o
un enfoque valioso. Ellos escribieron entonces:
Es una lástima que el término "economía política " pueda ser difícilmente
usado hoy sin conjurar los fantasmas de Smith, Ricard o
y los Mills, para no decir Thomas Gradgrind y Josiah Bounderbg .
Para el primer conjunto de nombres se sugiere algo respetabl e
pero pasado ele moda, para el segundo grupo, algo no sólo pasad o
dr. moda sino también detestable . 2 4
Las resistencias aún continúan ; sin embargo, Dahl v Lind -
blom podrían congratularse de los avances que ha tenido l a
economía política . El renacimiento del institucionalism o
también apoyó el desarrollo de la economía política, al tiem -
24 R. Dahl y Ch . Lindblom en el prefacio a su Politics, Economics and Welfare,
publicado por primera vez en 1953 . R . Dahl y Ch . Lindblom, Politics ,
Economics and Welfare, Transaction Publishers, Londres, 1992, p . xlix .
6. Derecho y economía (l .00 ana l
Economic) .
7. Teoría de la elección pública, teoría
económica de la polític a
8 . 'Peoría de la acción goleen a, tez ,
ría de la elección social y teoría d e
las decisiones .
9 . Teorías económicas del Estado .
K
INTRODUCCIÓ N
po que ha puesto de relieve la necesidad de una teoría que re -
lacione el análisis económico, político e institucional como
un aspecto indispensable para entender los orígenes y el mantenimiento
de las instituciones que organizan y gobiernan lo s
sistemas económico y político, y cuáles son los procesos a tra -
• és de los cuales se formulan e instrumentan las políticas públicas
.---
La economía política intenta una explicación unificada so -
bre las decisiones económicas y políticas de los agentes; di -
cho de otro modo, busca relacionar como partes de un solo
proceso al Horno economicus, al Horno sociologicus y al zoon
t olitikon De este modo, se diferendia de la teoría económica
convencional, que sólo centra su atención en el papel determinante
del mercado en el sistema. 2 6
En los últimos años, no sin resistencias, ha renacido afortun<
damente una corriente preocupada por recuperar y actualizar
el enfoque de la economía política . Por cierto, la economía
política no es un cuerpo homogéneo de ideas, métodos e
instrumentos ; por lo contrario, su característica es la pluralidaci
que abarca desde los desarrollos de la economía polític a
basados en la elección racional y formalizados por el análisi s
matemático, por ejemplo, la econom ía política positiva, l a
economía política basada en la teoría de los juegos . Así com o
:alubia, perspectivas analíticas menos. preocupadas por la
25 En los últimos años se han escrito en la dirección de la nueva economí a
política un amplio número de artículos . Algunos de sus títulos ilustran la s
preocupaciones temáticas . Veamos algunos ejemplos : Shepsle y Weingast ,
"Soluciones políticas a problemas del mercado" (1983) ; Cohen, "Conflicto y
complejidad en la diversidad de metas y la eficiencia " (1983) ; Cox, Mc Cab -
bins y Sullivan, " La elección pública como una inversión electoral " (1984) ;
13 . S . Frey, "Modelos político-económicos y los ciclo s" y 'Medición polític a
del gobierno . El comportamiento en la democraci a " (1978), y W. Nordhaus ,
"El ciclo político de los negocios " (1974) . Las referencias completas se en -
cuentran en la bibliografía de esta introducción .
2 " Es interesante señalar que aunque muchas veces se presenta a F . Haye k
como un partidario ilimitado del mercado, en realidad se hizo cargo de la necei
.:'.acl de incorporar las dimensiones políticas, institucionales, sociales, del con o
enleamienta, que la economía neoclásica simplemente había dejado fuera .
.c,eir2 escribiera Hayek : "Numerosas instituciones de la sociedad (condicione s
:_iispun ables para la persuasión eficaz de nuestros objetivos conscientes )
de hecho el resultado de costumbres y prácticas que no han sido ni obscr -
.las ni inventadas para obtener metas de tal naturaleza" ; F . Hayek, L.aw, Le-
,o : .i 1_iber; ,, University of Chicago Press, Chicago, 1976, vol . 1, pp . 12-13 .
INTRODUCCIÓN 4 7
Formalización matemática, pero más interesadas en la aplicación
a las políticas públicas, por ejemplo, la economía po -
lítica radical (marxista), la economía política de la elecció n
pública (Buchanan y Tullock), distintas variantes de la teorí a
económica política de A . Downs, la teoría de acción colectiv a
de M. Olson y la teoría de la elección social . La nueva economía
política comprende muy diversas perspectivas teóricas e
intereses temáticos, pero su común denominador es la preocupación
por introducir el papel de las instituciones, prácticas
económicas y procesos políticos que influyen cn lu asid,
nación de recursos y en las elecciones de los individuos . 2 7
La economía política había sido el nombre comúnmente
aceptado para designar el estudió general de los procesos de
intercambio económico y político . Como ha escrito Stigler :
"la extensión (de la economía a la política) tiene buenos antecedentes
lingüísticos : después de todo, por más de un sigl o
(de 1760 a 1870) la economía fue usualmente denominad a
economía política " , 2 5
Sin embargo, a lo largo del tiempo el concepto fue evolucionando
hacia un campo de estudio cada vez más restringido
a la economía "pura" y alejado de la política, En efecto, l a
economía política se ftie alutuiralulo gradualmente y se fu r
ron separando como esferas autónomas la economía, la política,
el análisis positivo, el normativo, la microeconomía, l a
27 Un buen recuento sobre los principales avances en el campo de la eco -
nomía política contemporánea se encuentra en las siguientes obras : J . M . Al t
v K. A, Shepsle (comps .), Perspectives on Positive Political Econonty, Cam -
bridge University Press, Cambridge, 1990, en la cual se han recopilado la s
opiniones más autorizadas en la economía política positiva ; A . Meltzer, A .
Cukierman y S . Richard, Political Econonav, Oxford University Press, Oxford ,
1991, que presenta algunos de los estudios más sugestivos desde la perspecti -
va de la economía política sobre la estructura y crecimiento del Estado ; M .
Shubik, Economía Política, FCE, México, 1992, que analiza la toma de deci -
siones multipersonales en el marco de la economía política y la perspectiv a
de la teoría de los juegos ; J . S . Banks y E . A. Hanushek, Modera Politica l
Feononry. Old Topics, New Directions, Cambridge University Press, Cambrid -
ge, 1995, que estudia temas referidos a la regulación, el presupuesto público ,
las políticas de liberalización, etc ., desde la perspectiva de la economía políti -
ca, v E. Phelps, Economía política, Antoni Bosch, Barcelona, 1986, ha prndu -
ido un libro introductorio a la economía política moderna, probablement e
el más ambicioso por su cobertura temática, originalidad y rigor .
=" Stigler, Memoirs of an Unregulated Economist, Basic Books, Nueva York •
1988, p . 1 15 .
)
4s
INTRODUCCIÓN
macroeconomía, la política económicay así sucesivamente .
A lo largo del tiempo la economía política . se fue reduciendo ,
poco a poco, al estudio de la asignación eficiente de recurso s
escasos en una economía estática, sin instituciones, sin conflictos
sociales y políticos, y aun sin valores éticos . En los últimos
años, como una respuesta a la atomización disciplinari a
v al reduccionismo metodológico, ha renacido el interés *y l a
preocupación por regresar al enfoque de la economía polític a
v, sobre todo, a la necesidad de estudiar los intercambios, de -
cisiones y arreglos institucionales, no sólo como un domini o
de la economía, sino también de la política. Se reconoce qu e
estos aspectos son importantes para explicar el comporta -
miento económico y político de los individuos y agentes en e l
mercado . Algunos autores la han denominado nueva economí a
política, para destacar el hecho de que se recupera la tradición,
pero al mismo tiempo se actualiza y se produce un a
nueva visión . 2 9
El enfoque de la economía política recupera la idea básica ,
según la cual se pueden pensar unitariamente los asuntos púhlicos
y privados, los problemas económicos y políticos, y lo s
procesos mercantiles y no mercantiles como aspectos indisociables
de la vida económica, política y social en la cual coexisten
las políticas, instituciones, acciones y decisiones públicas y
privadas . En el siguiente diagrama se ilustran esquemáticamente
las relaciones entre economía y política . 3 0
El comportamiento del ser humano, concebido como :funciones
separadas y cada una con sus propias lógicas, ha sid o
siempre una tentación de las ciencias sociales que tiene qu e
ver con el comportamiento en distintos ámbitos : económico,
político, social y moral, como si en la práctica los individuo s
pensaran primero económicamente, luego políticamente y as í
sucesivamente . De este modo explica la economía corven -
Probablemente una obra representativa de esta línea de trabajo intelec -
obra de Fitegibhons que hace una relectura de Keynes para genera r
era visión ele la economía política keyncsiana, como él mismo la de -
l' ase
Fitzgibbons, Keynes's Vis on . A Neo' Politice/ Tconan_ .' ,
sois-idos Paperhacks, Oxford, 1990 .
Es q uema elaborado a partir de D . Hibbs, "A Contemporary Politica l
asonomv: An Ovetview " , en Contentporoia' Politice/ Econo>>iy, D . A. Hibb s
Fasehender (comps .), North Holland, Amsterdam, 1981 .
INTRODUCCIÓN
-1 9
Manipulación d e
instrumentos d e
política económica
Reacciones
políticas
cional el surgimiento de hombres y mujeres, a los cuales se le s
atribuyeron comportamientos especializados y sin más relación
que la obvia : estar presentes en los individuos .
Corno ha señalado Hargreaves :
Los términos Horno econornicus y Horno sociologicus se refiere n
a los modos de concebir la acción humana, y entonces a dos modo s
de explicar el comportamiento económico, social y político . Horno
econornicus es un ser instrumentalmente racional y calculador ,
buscador de satisfacer sus preferencias . Es el ser típico que aparec e
en la teoría neoclásica como el individuo maximizador de utilida -
des. La fuente de su utilidad no necesita ser el egoísmo, en el sen -
tido de que el Horno econornicus está siempre buscando su propi a
ventaja . Por el contrario, puede ser altruista en el sentido de que
la utilidad de otros en tra en sus cálculos, pero siempre debe se r
verdad que el Horno econornicus actúa sobre sus propias preferen -
cias . En contraste, el Honro sociologicus que crece y evoluciona ,
debe asumir los ritos del pasaje de transición de la adolescencia a
la madurez, y ser socializado dentro de los marcos apropiados d e
comportamiento . Políticamente adopta las actitudes apropiada s
de alguien con su educación, ocupación, status social . 3 1
S . Hargreaves et al ., The Theory of Choice, Blackwcll, Oxford, 1992 ,
pp . 62 y 63 .
Variable s
económicas
Política
y gobierno
Í Influenci a
1 internaciona l
y globalización
Apoyo socia l
y electora l
Estabilidad política ,
consenso social
y legitimidad
Preferencias electorale s
y prioridades política s
Movilizació n
electora l
y socia l
Instituciones ,
leyes y normas
Maximización de apoyo s
y metas ideológicas
Economía
)
o
INTRODUCCIÓN
La economía política analiza los procesos de intercambio
económico y político que tienen lugar en el mercado . Pone el
acento en los macroprocesos involucrados en el desarroll o
económico de largo plazo, en el desempeño económico, y e n
la equidad pero no desconoce la importancia de los fundamentos
microeconómicos de la economía neoclásica para l a
asignación de recursos . La economía política se refiere a la s
relaciones entre las acciones, elecciones y decisiones políticas,
es decir, las políticas públicas y, de otra parte, las de -
cisiones económicas sobre la inversión, la producción y el con -
sumo, es decir, la asignación de recursos . Estas relacione s
son mutuamente influyentes y se pueden representar esquemáticamente
en el siguiente diagrama :
El enfoque de la economía política sobre el intercambi o
simultáneo en los mercados económico y polític o
Economía
neoclásica
Los precios relativo s
guían la conducta y
comportamiento d e
los individuos y so n
tomadores
de
pre -
cios .
El intercambio sól o
ocurre en el merca -
do de bienes y servi -
cios, coordinado po r
los precios .
Economía
política
Los precios relativo s
son tan importante s
como los arreglos institucionales,
las
ac -
ciones colectivas, la s
negociaciones, etc . ; los
individuos no son so -
lamente tomadores d e
precios .
El intercambio ocurre
en el mercado de bienes,
pero también es i
relevante en las áreas
no mercantiles y e n
el mercado político ,
en el cual ocurre n
transacciones políti -
cas e institucionales .
Desde la perspectiva de lá economía política el sistema .económico
puede ser concebido como una estructura y una organización
institucional simultáneamente económica y política .
En el sistema se reflejan y relacionan las decisiones y accione s
racionales de los individuos y agentes de la burocracia y los
INTRODUCCIÓN
5 1
grupos sociales, pero estas acciones están influidas y restringidas
por la política, y aun por la ideología, y a su vez la política
y la ideología están condicionadas por las restriccione s
económicas . Los individuos y agentes toman decisiones económicas
y políticas en una economía con información incompleta
y asimetrías de poder, lo cual genera incertidumbre y
conflictos distributivos . Por ello, la racionalidad individual n o
implica la racionalidad social, y la maxímización individua l
no se extiende a la maximización social . Por esta razón talnbién
los beneficios sociales difieren de los beneficios privados ,
y los costos sociales marginales difieren de los rendimiento s
sociales, y en consecuencia los supuestos maximizadoi-es d e
los individuos racionales no operan a plenitud .
Para regular estas discrepancias y gobernar los conflicto s
entre agentes se requiere de un orden institucional y de un a
"tercera fuerza" (el Estado) con poder suficiente para establecer
un marco de restricciones y obligaciones, consagradas e n
las instituciones y normas, formales e informales, y las escritas
en las leyes y contratos . Este vasto conjunto de instituciones
se convierte en el marco de restricciones bajo las cua -
Supuestos básicos de la economía polític a
Supuestos
• Elección racional :
la racionalidad in -
dividual no implica
racionalidad social .
• La maximizació n
cie los individuos no
se extiende a la so -
ciedad.
• Restricciones y es -
pecificaciones : cos -
tos de transacció n
positivos, informa -
ción incompleta, et -
cétera .
Asignación de
recursos y regulació n
• Los precios relativos
por sí solos n o
alcanzan el equilibrio
.
• La regulación de l
sistema necesita d e
intervenciones estatales
.
Institucione s
y Estado
• Variables endógenas
y relevantes .
• Admite la coexistencia
del mercad o
y el Estado : regula -
ciones, precios ad -
mi iistrados, plani -
ficación, etcétera
)
D2
INTRODUCCIÓN
les se organizan y estructuran las funciones económicas y
políticas del Estado . Éste fija, en última instancia, el tech o
bajo el cual los individuos y los grupos actúan, eligen y decide n
de acuerdo con una lógica económica racional, pero también de
acuerdo con un marco de restricciones y obligaciones institucionales
.
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